Hace exactamente 30 años, Luis y Mª Carmen, un matrimonio de Jaén afincado en Monzón, decidieron venir a vivir a la ciudad de Vero y montar su propia pastelería. Así nació Iris, un establecimiento que para Luis, uno de sus cuatro hijos, es más que una forma de vida. Hoy es él, Luis Raya (hijo), quien ha tomado las riendas de un negocio donde tiene la suerte de convivir con sus padres, su mujer Emma, su tío Antonio Raya y otros empleados. Y si estás interesado en trabajar junto a ellos te gustará saber que buscan aprendiz…
La Pastelería Iris participa por quinto año en la Muestra Gastronómica del Festival Vino de Somontano
Este 2007 es ya el quinto año que la pastelería Iris lleva su repostería y sus cámaras frigoríficas a la Muestra Gastronómica del Festival Vino de Somontano, ahora con un factor sorpresa añadido: el reconocimiento público que los lectores de Ronda Somontano han hecho de sus productos: tres platos salados y tres postres irresistibles sobre los que pusieron todo su esmero. Su secreto: productos de calidad, totalmente artesanos y recién hechos, según su filosofía de trabajo, aún a riesgo de la lluvia.
«El día de la lluvia teníamos casi 1000 tapas preparadas de algo que al día siguiente no valía para nada. Ahí te la juegas. De no haber parado la lluvia y cantado Rosana pensamos llevarlas a Las Hermanitas», nos contaba Luis Raya (hijo).
A modo de recordatorio podemos decir que entre los postres se ofrecieron un disco de crema pastelera con azúcar tostada, piña y bizcocho emborrachado en ron, un pastel de sacher, un pastel de turrón, otro de fresa y también pastelitos de hojaldre.
Los salados consistieron en un crujiente de salmón en salsa de nueces de macadamia, una tabla de 4 canapés diferentes y empanada de hojaldre.
Todas las tapas son productos disponibles diariamente en la tienda.
Una página web muuuuuuy dulce
La dirección de la empresa ha supuesto para Luis Raya (hijo) dar un giro por completo a su vida, y abandonar su trabajo de analista informático, para reorientarla en el negocio familiar «por pura vocación», porque tal y como nos contaba:
«La base, el interés y la ilusión con la que empiezo esta nueva andadura es fruto de la que me han transmitido mis padres. A mi padre lo considero el mejor pastelero artesano (para mí) y con el que mejor he podido aprender durante estos 35 años que tengo. Mi madre me ha transmitido la ilusión por descubrir cosas nuevas y por investigar en nuevos productos».
Aunque su antiguo oficio no lo ha abandonado del todo, ya que ha puesto internet al servicio de la pastelería. Desde la página web www.pasteleriairis.es venden productos típicos de la zona, delicatesen, adornos para tartas… principalmente en el ámbito peninsular y en el periodo navideño, garantizando al cliente que el producto llegará a su casa en 24 horas como máximo. Con muchísima modestia confiesa que también tienen algunos clientes muy especiales, como algunos dirigentes políticos españoles o el Vaticano:
«Son paquetes que te crean una especial inquietud por si habrán llegado o gustado, pero al final es un cliente como otro cualquiera», comenta.
Además, esta página web fue votada «séptima mejor tienda virtual de Aragón y La Rioja» en la II Feria de Tiendas Virtuales organizada por el Observatorio Aragonés de la Sociedad de la Información celebrada en Parque Tecnológico Walqa (Huesca). Y también son dueños del dominio www.vinosdelsomontano.es , muy visitado y que conduce a la misma página de la pastelería.
El chocolate de Huesca está de moda
En la actualidad la empresa pastelera ha adquirido nuevas máquinas especializadas en bombonería porque los clientes cada vez están más interesados en el chocolate. Famosos, por ejemplo, son sus bombones de vino de Viñas del Vero. También la pastelería está promocionando los llamados «Lamines del Coso», un nuevo dulce que ha creado utilizando productos básicos: almendra del Somontano, azúcar, huevos y mantequilla y que ya está disponible en la tienda, donde
«si hace 10 años triunfaba el San Marcos, y hace 5 años destabaca el tiramisú, ahora lo que más gusta es el pastel de yogur, quizás por la promoción del efecto bífidus…», comentaba Luis.
Asimismo, se encargan de dar meriendas y cafés en congresos. Y no olvidan la importancia de viajar y seguir formándose en el oficio para conocer nuevas técnicas y productos de este amplio y complejo mundo gastronómico cada vez más valorado por sibaritas y ciudadanos de a pie. Actualmente en la pastelería Iris investigan en el pasado histórico de la ciudad de Barbastro para recuperar antiguos postres, aunque algunos conserven fórmulas bastantes complicadas. Si algún lector conoce qué era «la esencia de portocal» en la época de la judería, que no dude en ponerse en contacto con Luis Raya, quien le proporcionará a cambio, a buen seguro, un espectacular viaje al pasado por la deliciosa senda de los sabores.

