El proyecto Pikatoy es idea de la montisonense Magda Pérez una madre emprendedora que con el objetivo de conciliar la vida familiar y laboral, y consciente de la importancia que el juego desempeña en la infancia como generador de estímulos, ofrece a niños y niñas una amplia gama de juguetes de calidad.
Pikatoy también ofrece sus servicios de alquiler de juguetes a las empresas que desean habilitar un espacio de juego para hacer más agradable la estancia de los más pequeños en sus instalaciones: comercios, restaurantes, consultas médicas…
El proyecto empresarial, que echó a andar hace unos meses, es una iniciativa pionera en España ya que se basa en la distribución de juguetes con el soporte de Internet a través de su tienda virtual www.pikatoy.com desde donde se alquilan juguetes infantiles.
La propuesta además es una iniciativa ecológica, puesto que con
el alquiler de juguetes se producen menos residuos porque aumenta la vida útil de cada unidad y se sustituyen los complicados sistemas de embalaje del fabricante por unos más sencillos, que se retornan a PIKATOY al término de cada alquiler. Además, con cada pedido se suministran pilas recargables, lo que elimina la circulación en los hogares de las pilas desechables y, por oto lado, los juguetes son higienizados con productos ecológicos, inocuos para los niños y respetuosos con el medio ambiente.
Otra vertiente de esta empresa es que es un proyecto solidario. Los juguetes que ya no resulten atractivos para el alquiler, pero que todavía se encuentren en buen estado, serán donados a organizaciones humanitarias que trabajan con la infancia desfavorecida. Así mismo, se ofrece un servicio gratuito de recogida de juguetes a domicilio con los mismos fines.
Por otro lado, también hay que destacar «la importancia que tiene hoy en día el desarrollo de proyectos que ayudan a las familias a llegar a fin de mes. En este sentido, el alquiler de juguetes constituye un ahorro importante para las familias con hijos pequeños», explican desde esta empresa.
Además, Pikatoy muestra a los chavales una alternativa inteligente al consumismo irracional. Con el arropamiento de los padres, les enseña que es mejor compartir que usar y tirar, y de este modo se potencian las conductas más responsables y respetuosas.




