La noche pasada fui pirata. ¡Sí, pirata! Estaba sediento, bebiendo ron,
despachando pensamientos y recordando el fuego.
Demasiado tiempo atracado, oxidándose mi pendiente de estaño, añorando el
olor de la pólvora y la sangre del abordaje…
La mar balanceándome, los gallardetes señalando la luna, y mi isla del tesoro
expectante a estribor, varada en algún lugar entre las estrellas de neón.
Desde la popa divisé su mirada, dando comienzo al improperio de esputos y
verbos malsonantes de un marino que ha perdido el seso:
¡Dame humo! ¡Dame fuego! ¡Dame tus caderas para izar el cielo!
La botella hablaba por mis labios y tú sonreías. Arremetí con mi resto:
Te daré mi bandera pirata con tus ojos dibujados en el centro, tus pechos
rozarán el garfio de mis dedos y el candado quedará abierto con sumo cuidado. Ni
siquiera notarás que lo ha hecho un tuerto con triangular sombrero de terciopelo
negro.
¡Deja que la resaca cure a este filibustero, resaca de tus mejillas al capturar
mis besos! El tatuaje de mi ancla posado en tu regazo, mi salada lengua puliendo y
ornamentando tus sedas, rubíes y humedecidos sueños…
Y entonces, sólo entonces, la marea bajará para devolvernos a la arena, a esa
extraña y tediosa arena en que te entierran hasta la cabeza si eres un viejo lobo de mar
o una princesa con el peinado sin domar…
Si conmigo viene esta noche vuestra merced, no volverá a olvidar su alma por
culpa de mástiles astillados, del salitre, o de las redes de pupilas que no saben más que
chapotear en lo mundano y egocéntrico (así se hacen pedazos los mejores barcos,
recordadlo).
Más no desesperes mi amor, la intensidad está frente a ti y… quizá mañana
cuando amanezcas con la mejor de tus sonrisas, recuerdes al pirata, a tu hombre
aventurero hilvanado a tus cabellos, la nocturna espuma de mar o tu canto de sirena y
mi sonido de ballesta…
Me mira de nuevo con cara de pocos amigos y vuelve a preguntarme:
– A ver, ¿quieres que te ponga una copa o no? No tengo toda la noche…
Si Espronceda o Salgari estuvieran por aquí…
– Un Capitán Morgan con cocacola, por favor…

