RS.- ¿Por qué descansar en el suelo? ¿No se descansa mejor en la cama o en un sofá?
EB.- Cuando en Ejercicio y Bienestar se habla de descanso se hace referencia al proceso de restauración de todo el organismo, empezando por la columna vertebral, el gran amortiguador que absorbe buena parte de la compresión gravitatoria; el sistema cardio respiratorio con la recuperación fluida de la circulación venosa de retorno; la eliminación de estrés provocado por la fatiga y el esfuerzo; la recuperación consciente de la respiración diafragmática; centrándose en sí mismo y dejando pasar los pensamientos sintiendo relax y tranquilidad y percibiendo con claridad las partes del cuerpo en contacto con el suelo.
A la cama se va a dormir, también se descansa, pero no de manera tan confortable y completa como en el suelo. En el sofá no se descansa, pues se adoptan posturas que ponen en riesgo el bienestar y la salud. Los sofás son fábricas de originar lumbalgias.
R.S.- ¿Qué hacer para descansar en el suelo?
E.B.- Más sencillo imposible. Primero hay que acondicionar el suelo con una alfombra, una manta, una colcha, una toalla o con varias de estas prendas a la vez, extendiéndolas junto a una silla, un sillón o un sofá. Si estos muebles no son suficientemente altos se puede poner un cojín o una toalla plegada encima para apoyar las piernas.
Se baja al suelo muy lentamente plegando el espinazo vértebra a vértebra. Si se tiene alguna dificultad se puede ayudar de otra persona, del respaldo de una silla o de un bastón.
Una vez en el suelo se adopta la postura de cuadrupedia y posteriormente se apoya una nalga y un hombro en el suelo hasta colocarse sobre un costado, se realiza un giro hasta apoyar toda la espalda en el suelo. Se elevan pies y piernas para que se apoyen sobre el sofá, el sillón, la silla o el taburete.
Tener la preocupación de apoyar la cabeza sobre una cuña (un libro, una toalla plegada, una tabla de madera o caucho…) para mantener la parte posterior del cuello (zona cervical) bien estirada.
R.S.- ¿Y qué hacer en esa postura para descansar confortablemente?
E.B.- Nada, absolutamente nada. Permanecer tranquilamente prestando atención a la respiración diafragmática y tratando de sentir las partes del cuerpo que están en contacto con el suelo.
R.S.- Pero el suelo es muy duro y puede molestar permanecer algunos minutos tumbado.
E.B.- Ya se ha comentado que el suelo se puede acondicionar como se prefiera o como mejor le convenga al practicante . Se necesita un cierto grado de dureza para sentir con claridad los diferentes puntos de contacto del cuerpo con el suelo. De este modo el suelo hace la función de una lente de aumento sensitiva y se puede explorar las espalda con total claridad de percepción.
R.S.- ¿Cuánto tiempo conviene permanecer en esta postura y qué hacer cuando alguien se aburre o le entra sueño?
EB.- Se puede permanecer el tiempo que se quiera y necesite. Se recomienda tumbarse nada más acabar la práctica de algún ejercicio físico de cierta intensidad (después de caminar, correr, ir en bicicleta, nadar…) para restaurar y recuperar la vitalidad del organismo.
Si alguna persona se aburre es que está descentrada por lo que tiene que intentar volverse a centrar en sí mismo mediante la respiración consciente, aprovechando esta situación para masajear o activar algún punto del cuerpo que lo necesite.
Quedarse dormido no implica nada negativo ya que el cuerpo sigue restaurándose, aunque con menor intensidad como cuando se está consciente.
R.S.- ¿Alguna consideración más que cabe tener en cuenta?
E.B.- Si, tener la precaución de no adoptar esta postura después de las comidas, ya que puede enlentecer el proceso digestivo.

