Antonio González Churiaque.
Delegado en Aragón de la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC)
Y vuelta la burra al trigo. Como ya va siendo habitual, la asociación «mayoritaria» de guardias civiles y alguna asociación satélite de la misma aprovechan las fechas próximas a la celebración de nuestra Excelsa Patrona, para sacar sus reivindicaciones a pasear.
En 2004, se realizó en Zaragoza la fiesta institucional de la Guardia Civil. Mientras el desfile que cerró los actos conmemorativos y que fue seguido y arropado por cientos de miles de aragoneses, esta asociación se dedicó, como siempre, a intentar desvirtuar este acto con el lanzamiento de panfletos, lo único que consiguieron fue una gran pitada y las críticas de las personas de los que allí estábamos, ciudadanos, militares, guardias civiles, compañeros de nuestro Cuerpo hermano, etc.
Protestan de la celebración de la Santa Misa en honor de la Virgen del Pilar, ignorando, o haciéndose los ignorantes, que hoy en día y ya hace más de veinte años, no es obligatorio para ningún guardia civil la asistencia a la misma, solamente asistimos los que voluntariamente así lo deseamos.
Se quejan e cosas tan importantes para el servicio al ciudadano, además de las anteriormente relatadas, de la existencia de la imagen de nuestra Patrona en la mayor parte de los Cuarteles de la Guardia Civil. Como todo el mundo sabe, esto afecta mucho a la calidad en la que los guardias civiles prestamos nuestro servicio, es de comprender que si esa imagen no existiese, los guardias civiles cobraríamos lo mismo que los mozos de escuadra o la hertzaina. Si esa figura de apenas 25 cm de altura, no estuviese en los cuarteles, tendríamos los guardias civiles una mejor calidad de vida y una dignificación de la vida laboral y social… En definitiva, esa imagen tiene la culpa de todos los males de la Guaria Civil y, seguramente, de alguno más también.
Posteriormente, fue objeto de sus iras el lema «Todo por la Patria», que debe figurar en la totalidad de los cuarteles de la Guardia Civil, aunque en muchos no es así.
Aducían que era un lema «franquista». ¡Qué atrevida es la ignorancia! Se ve que muchos de ellos han padecido de alguna forma la LOGSE. Ignoran que los españoles, en 1808, se levantaron contra los invasores franceses al grito de «Todo por la Patria». ¡Que buen momento para estar calladitos! Que fue un general, en la época franquista, el que firmó la Orden por la que, todos los acuartelamientos y bases militares, en el frontispicio de la puerta principal debía figurar este lema pues sí, es verdad. ¿Esto convierte el lema en franquista?
Rotundamente no. Igualmente referían, que no existía en la Guardia Civil norma al respecto que fuese de la época democrática, pues bien, la pata la meten hasta el corvejón. ¡Otro buen momento para estarse calladitos! y no manifestar su completa ignorancia de la normativa interna del Cuerpo. Antes de hacer esta afirmación, debieron comprobar la fecha en la que se redactó la Orden General de Pabellones dado que cuando esta se publicó Franco llevaba muerto unos cuantos años. Pero además, qué daño me hace, para la realización de mi servicio que esa frase esté en la puerta de mi Puesto o Cuartel, ¿qué perjuicio me ocasiona? ¿Si no estuviera ese eslogan se iban a conseguir todas las mejoras que la Guardia Civil se ha ganado en los 168 años de vida que tiene este Instituto Armado?
Ahora, próximos a la celebración institucional del día de nuestra Patrona, que este año hace 100 años y por ese motivo esta se hace en Zaragoza, esta asociación profesional de guardias civiles vuelve a la carga. Ahora critica que la Diputación General de Aragón regale, a la Guardia Civil de Aragón, una bandera nacional que ha costado cinco mil euros. ¿Acaso ignora esta asociación que la Guardia Civil lleva en Aragón 168 años sirviendo al ciudadano y que esta entrega no es otra cosa que una señal de agradecimiento a nuestro servicio? ¡Hasta eso debemos despreciar! Habrá que recordarles que a principios de octubre de 1844, en la localidad de Longares, la Guardia Civil se acantonó a la espera de recibir las pertinentes instrucciones para su despliegue en Aragón. Nosotros, que estamos al servicio del ciudadano, ¿debemos despreciar el agradecimiento que con ella nos hacen los ciudadanos por la labor que realizamos?
Pero, no contentos con esto, ahora vuelven con la obsesiva manía de la desmilitarización. Esto es la cantinela de siempre, el desconocimiento de la propia historia de la Guardia Civil. Este Cuerpo, nace el 13 de mayo de 1844 y lo hace con un marcado carácter militar dado que, los intentos anteriores de creación de policías civiles para la lucha contra el bandolerismo, habían sido un estrepitoso fracaso. Ahora bien, me pregunto yo, sí durante 168 años de servicio a la sociedad hemos llegado a ser una de las instituciones más valoradas, algo habrá tenido que ver el carácter militar. Además si una cosa funciona y demuestra su efectividad durante 168 años ¿Qué razón hay para cambiarla? Que hay que actualizar muchas cosas, mejorar otras y reformar el obsoleto despliegue que tenemos, es cierto, pero que de eso tenga la culpa la condición militar, es «desbarrar» demasiado. En mis 27 años de servicio, he tenido mandos peores y mejores, pero salvo muy pocas excepciones, con todas he hablado siempre como las personas y nunca he visto a ningún Jefe con un guardia en la boca.
Hablan del coste de la Bandera y de los actos que se organizan con motivo de la celebración del Centenario del Patronazgo de la Virgen del Pilar, pero con la que está cayendo y con la oposición frontal, que existe en la sociedad, en relación con la concesión de subvenciones a partidos políticos y sindicatos, se callan el que una de las principales negociaciones que esta asociación está llevando a cabo es la concesión de subvenciones a las asociaciones profesionales de guardias civiles. Aquí no hay queja. Aquí el importe al que pudieran llegar esas subvenciones no importa, da igual, es lo de menos pero, ¿de cuantos euros hablamos? ¿Son más o menos que lo que cuesta la celebración de la Patrona?
A la Asociación Unificada de Guardias Civiles y su satélite la Unión de Guardias Civiles, les recomendaría que comenzasen a trabajar de las necesidades de los guardias civiles, de todos («del soldado al general» como reza versión española de la Madelon) y se deje de hablar de tonterías que no nos llevan a los guardias civiles a ninguna parte.

