El proyecto tiene un presupuesto de licitación de 4,5 millones de euros y se licitará a lo largo de 2023 con el objetivo de que las obras puedan comenzar este año.
El plazo de ejecución de esta obra es de 24 meses.

El proyecto para esta vía, que cuenta con un ancho de seis metros sin arcenes, logrará una ampliación de la calzada a los nueve metros, creando dos carriles de 3,5 metros y arcenes de un metro.
También está prevista una nueva glorieta de
acceso a la localidad de Pomar de Cinca, la reposición de todas las intersecciones de los caminos actuales con la nueva carretera y la creación de un nuevo tramo de un kilómetro de distancia.

Tal y como ha explicado el director general de Carreteras, Bizén Fuster, “se trata de
una inversión de unos cuatro millones y medio de euros que en una futura segunda
fase también abarcará el tramo comprendido desde la salida de Pomar de Cinca hasta el acceso de Santalecina con una longitud de 5.583 metros cuadrados”.

Por su parte, la alcaldesa del Ayuntamiento de San Miguel de Cinca y vicepresidenta de la Diputación Provincial de Huesca, Elisa Sancho, ha explicado que “se trata de una reivindicación muy demandada y necesaria que esperamos que comience lo antes posible y que el segundo tramo se pueda aprobar lo antes posible para que las obras puedan seguir de forma continuada”.
El subdirector provincial de Carreteras de Huesca, Servando González, también ha
subrayado que “las obras no requerirán, en principio, cortes de acceso totales ya
que está previsto el paso alternativo de los vehículos o el establecimiento de vías
secundarias si fueran precisas”.
En la presentación del proyecto han participado los concejales de Monzón, Salvador Sarrado, y Alcolea de Cinca, Manu Fortón o el alcalde de Santa Lecina, Ricardo Lacosta; así como el presidente de la Comarca Cinca Medio, José Ángel Solans, y la directora provincial del Departamento en Huesca, Ana Pardo, entre otros.





