Frente a los vetos políticos impuestos a veces por cálculos electorales y frente a pasados mitificados e instrumentalizados, un elenco de expertos, tanto aragoneses como catalanes, intenta aportar un ‘antídoto’ que enfríe la historia y favorecer que no se practique la ‘ignorancia recíproca’, afanarse en realizar un uso responsable de la historia, sin convertirla en arma arrojadiza, porque la perspectiva histórica ayuda a conocernos mejor, a tender puentes y a crear espacios compartidos.
‘Nos unen más cosas de las que nos separan. Es ineludible que la convivencia vaya a veces salpicada de conflictos, como suele ocurrir entre viejos vecinos de territorios colindantes; pero como hicieron nuestros antepasados, hemos de encontrar vías de colaboración y caminos que aviven diálogos.’
Alberto Sabio, coordinador del libro


