La ubicación geográfica estratégica del Alto Aragón es uno de los recursos esenciales para el fomento del desarrollo, empleo y bienestar de Huesca y de nuestras comarcas, atrayendo -como ya se ha demostrado- inversiones e implantaciones del sector logístico e industrial, en cuanto se ha dispuesto de infraestructuras. Es incuestionable que el potencial en este ámbito tiene capacidad para transformar a esta zona de Aragón y España en una referencia con protagonismo relevante incluso de carácter internacional.
Sin embargo, el déficit en comunicaciones hacia el corazón de la Unión Europea, a través de los Pirineos, condiciona ese impulso definitivo y niega el aprovechamiento pleno del citado recurso de situación de forma favorable para los altoaragoneses.
En carreteras, mientras se mantiene la expectativa de conclusión de los trazados de autovía Este- Oeste, es decir Lérida-Huesca-Pamplona -con su continuidad hacia el País Vasco, Barcelona, resto de Aragón, Levante, Madrid, Sur…-, la inexistencia de enlaces a Francia y Europa con los requerimientos del transporte actual, constituye una barrera. Después de quince años desde su inauguración, el Túnel de Somport ha resultado una actuación prácticamente fallida por el estado de la ruta en la vertiente francesa que no tiene perspectivas de mejora sustancial.
El ferrocarril, señalado en todos los estudios como la modalidad de futuro, tiene en el Canfranc una esperanza que se aproxima a cumplir medio siglo desde su clausura, que ha dado pasos firmes con compromisos rotundos para una reapertura que se encuentra pendiente de la redacción de estudios y de nuevas y potentes inversiones. Con todo, las características de esta línea -a juicio de los actores principales en logística- presentan unas posibilidades reales e importantes a corto plazo, por lo que se debe continuar con la firme reivindicación de su puesta en servicio, a la vez que distantes de configurarse como eje de alta capacidad, que absorbiera un flujo de intercambios competitivo con los pasos a ambos extremos de la cordillera.
Esos pasos se verán fortalecidos por la construcción en marcha de los corredores ferroviarios Atlántico y Mediterráneo, hacia los cuales se conectará o se demanda en firme conectar desde amplios territorios aragoneses con ramales que compondrán un recuperado eje Cantábrico- Mediterráneo, siempre con carácter de alta capacidad. Por el contrario, en ese mapa de los ferrocarriles más importantes, el Alto Aragón aparece como ‘fondo de saco’ con el único horizonte y la apuesta exclusiva del Canfranc.
La Travesía Central Pirenaica fue, durante años (2004-2011), uno de los proyectos incluidos en el mapa nuclear de las redes transeuropeas. Los retrasos en poner en marcha y culminar los trabajos de estudio así como las reticencias de los gobiernos centrales tanto de España como de Francia, motivaron su exclusión y su abandono de hecho, a pesar de las promesas de perseverar en su análisis.
La TCP, como hito en un itinerario desde los extremos de la península ibérica (con sus puertos de Algeciras y Sines que las relacionan con Asia, América y Africa) hacia Europa, concitó la unidad de diversas comunidades autónomas españolas así como de los agentes económicos que vieron frustrada su resolución positiva por este proyecto que, en fechas recientes, ha sido de nuevo revitalizada.
Contando con la compatibilidad de la Travesía central, por la amplitud de plazos y capacidad, respecto del Canfranc, es preciso plantearse una estrategia desde Aragón de cara a la revisión del mencionado mapa de ejes de transporte europeos, para la defensa de la TCP – Travesía Central del Pirineo como proyecto de futuro, poniendo en valor los notables beneficios económicos, medioambientales, sociales y de equilibrio que dicha infraestructura reportaría a España y Europa, en un eje desde nuestro continente hacia el resto del mundo.
Se trata de prever, con vistas a décadas venideras, las respuestas a la necesidad de Aragón pero especialmente del Alto Aragón, de propiciar una dinamización pujante de su desarrollo, marcando ahora una agenda concreta y continuada para trabajar en la consecución de este gran proyecto para Aragón, con apoyos internos y externos.
Por otra parte, los bloqueos sufridos, en los últimos días tanto en la AP-7 en la salida hacia Francia por La Junquera como en la AP-8 en la salida a Francia por Irún, han provocado la petición de entidades nacionales del sector del transporte y de las organizaciones y entidades empresariales aragonesas, de contar con un nuevo paso transfronterizo a través del Pirineo altoaragonés. Esta reivindicación ha añadido a los argumentos logísticos que ya habían expresado en anteriores ocasiones, los derivados de la necesidad de garantizar una salida permanente con Francia, que en realidad es una salida a Europa, valorando que Aragón brinda esa garantía.
Por todo ello, se presenta la siguiente, propuesta de Resolución
El Ayuntamiento de Barbastro consciente de la trascendencia para España, la UE y nuestra comunidad de disponer de pasos entre Aragón y Francia con fluidez y potencial y a futuro de disponer de una infraestructura de transporte de alta capacidad desde el Alto Aragón hacia Europa, enmarcada en un eje de importancia para este continente, acuerda:
1.- Instar al Gobierno de Aragón a establecer una estrategia destinada a posicionar la TCP como infraestructura necesaria para impulsar la proyección logística económica y territorial de Aragón, con plazos, procedimientos y objetivos concretos a alcanzar.
2.- Instar al Gobierno de Aragón a fijar, específicamente, una agenda precisa para recabar los apoyos de los agentes económicos, sociales y políticos de otros territorios e instituciones así como aragoneses, al objeto de presentar ante Bruselas una propuesta rigurosa que evidencie la necesidad de esta infraestructura.
3.- Instar al Gobierno de España y al Gobierno de Aragón a incluir, a través de la Comisión Bilateral, tanto la reapertura del Canfranc como la TCP y la mejora de las rutas por carretera en ambas vertientes para obtener su apoyo y los correspondientes compromisos políticos y económicos propios y con Francia y la UE.
4.- Instar al Gobierno de Aragón a activar, a través de la oficina del Gobierno de Aragón en Bruselas y de la Comisión Especial de Asuntos Europeos, un equipo de trabajo permanente para impulsar las infraestructuras internacionales, reactivando así mismo la Fundación Transpirenaica y otros organismos con este fin.
5.- Que desde este Ayuntamiento, se apoyará las iniciativas que se dirijan a promover su impulso y realización de estos proyectos.



