El programa impulsado por el Centro de Desarrollo Rural de la Zona Oriental para recuperar en Monzón el cultivo y comercialización de la judía autóctona de Monzón denominada caparrona sigue generando una batalla política en la capital mediocinqueña. Tras el cruce de acusaciones entre IU y el PAR por el reparto de semillas desde la sede de este último partido a los hortelanos interesados en plantar la judía caparrona, ahora todos los partidos de la oposición en el Consistorio montionsnese (PSOE, IU y CHA) denuncian que el PAR junto con la Asociación de Hortelanos «se están apropiando de un proyecto ajeno con intenciones partidistas».
Este proyecto fue presentado en abril de 2013 por el CEDER, tras un trabajo previo que se había iniciado en 2012. Además se contó con el asesoramiento de la Asociación de Hortelanos del Alto Aragón que quería poner en práctica en Monzón una experiencia similar a la iniciada con el tomate rosa de Barbastro (si bien este producto está más que afianzado mientras que la judía caparrona se trata de recuperar esta legumbre). En el proyecto también colaboró concejal de medioambiente, Javier Vilarrubí, portavoz municipal del PAR.
Tras los primeros pasos, se decidió contituir una agrupación específica para impulsar este proyecto. Se trata de la Asociación de Productores y Dinamizadores de la Judía Caparrona de Monzón y de Otros productos de la Huerta del Cinca Medio, donde se integran un conjunto de productores agroalimentarios, Comercio y Hostelería de Monzón.
El CEDER, además de organizar el proceso de las siembras oficiales a lo largo de tres o cuatro años, firmó y pagó un convenio de 8000 euros con el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) para el estudio y la caracterización de la variedad concreta de la judía Caparrona.
Las formaciones de izquierdas critican que el PAR y la Asociación barbastrense de Hortelanos iniciaron en 2013 un «programa alternativo de la Judía Caparrona de Monzón. Esta asociación de Hortelanos paralela a la oficial, asume la responsabilidad de atender a los interesados y repartir las semillas. Todo ello organizado desde la sede del PAR y para la participación en dicho programa, publicitado desde la web del ayuntamiento de Monzón, es necesario inscribirse en la sede de este partido».
También critican que los concejales del PAR hayan anunciado junto a la Asociación de Hortelanos que repartirán semillas de judías caparronas y carnets de hortelanos en su sede coincidiendo nuevamente con San Isidro.
Además apuntan que por las citadas acciones de recuperación de esta legumbre, la Asociación de Hortelanos ha pasado facturas al CEDER por supuestos trabajos indefinidos, que en su mayor parte había realizado el propio Centro de Desarrollo Rural por valor de 15.000 euros (que no le han abonado). Y que incluso ha presentado al Ayuntamiento un convenio de colaboración para recibir cantidades económicas, el cual se ha solicitado desde la oposición municipal, paralizado por el momento.
«¿Si el CEDER presenta el proyecto, paga el estudio de la semilla y crea una asociación específica para su impulso, ¿por qué el concejal de Medioambiente no vincula a la Asociación de Hortelanos a este proyecto?», se preguntan Monter, Aso y Abadías desde PSOE, IU y CHA.



