La publicidad cada vez bombardea a los consumidores con más fuerza y en más cantidad, sobre todo en el ámbito digital. Por eso han surgido nuevas ramas dentro del mundo del marketing, como el marketing de precisión, centradas en ofrecer más con menos. En publicar mucho menos, pero conseguir resultados mucho mejores.
Algo que ahora cobra más sentido que nunca no solo por necesidad, sino por facilidades. Las nuevas tecnologías y herramientas de las que disponen las marcas permiten automatizar procesos y conocer mucho mejor a cada tipo de usuario. Se ha visto con la Inteligencia Artificial en email marketing y se está viendo con las nuevas posibilidades del marketing de precisión, que se nutre especialmente de la IA y de los canales digitales que tantos datos facilitan a las compañías.
Pero, ¿qué es el marketing de precisión exactamente?
El marketing de precisión es una técnica que parte del conocimiento en profundidad del cliente para lanzarle mensajes hiperpersonalizados y que sean de mucho valor. A diferencia del marketing tradicional, que suele enfocarse en espectros muy amplios de audiencia, esta estrategia se nutre de datos de comportamiento, geolocalización, historial de compras, interacciones anteriores y mucho más. Así puede diseñar experiencias personalizadas que conecten con el consumidor de verdad.
Esta otra forma de hacer marketing combina tres elementos clave: datos, tecnología y estrategia. Y es que, sin datos no es posible segmentar con precisión, sin tecnología no es posible escalar y sin estrategia no se puede conseguir un buen impacto en el público. Todo va de la mano para conseguir “leer” al cliente y adaptarse rápida y dinámicamente a lo que espera y necesita, incluso antes de que lo diga o lo llegue a saber.
Donde mejor se puede apreciar este sistema es en el mail marketing. Durante muchos años, este canal se ha visto como una opción para el envío masivo de contenidos, pero hoy en día es muy diferente, ya que sirve para establecer y fomentar relaciones a medida. Sobre todo con la irrupción de la IA, que permite automatizar los mensajes en base al comportamiento del usuario, analizar datos y extraer conclusiones y optimizarlo todo en cuestión de segundos.
Cómo aplicar el marketing de precisión a tu negocio
Conoces los conceptos, pero eso no es suficiente para saber implementar una estrategia de marketing de precisión. Las herramientas no lo son todo aquí, también es necesario cambiar la mentalidad y los procesos. Lo primero que hay que hacer, de hecho, es recolectar mails y datos de la audiencia para conocerla mejor, para saber sus intereses, qué productos compra o mira, cuándo compra e incluso qué dispositivos usa para acceder a lo que desea.
A partir de ahí, toca segmentar, pero no como siempre. Las segmentaciones se pueden hacer por comportamiento, por nivel de compromiso, por tipo de producto y por muchas otras variables. Aquí es donde entran en juego muchas herramientas de CRM y automatización, ya que son capaces de crear flujos de comunicación personalizados según cada tipo de cliente.
Después viene la parte creativa y estratégica: diseñar contenidos pensados para cada segmento, con un lenguaje, una propuesta de valor y una llamada a la acción que de verdad encaje con sus intereses. La IA también puede ayudar mucho en este punto, por ejemplo, sugiriendo variaciones de texto que lleven a más conversiones o mejores tasas de apertura en los mails, o analizando resultados de campañas anteriores para predecir las estructuras más eficaces.
Todo esto se puede trasladar a infinidad de canales: desde el e-mail hasta la publicidad programática, las notificaciones push en móviles o incluso en páginas web, mostrando contenidos dinámicos según perfiles de visitantes. Lo importante, en todo momento, es mantener la coherencia, una visión unificada del cliente que solo se puede conseguir con el correcto análisis de sus datos.
La otra cara del marketing de precisión
Adoptar una estrategia de marketing de precisión es algo muy beneficioso para cualquier compañía, ya que mejora las conversiones y con ello las ventas o contrataciones, reduce el coste por adquisición, refuerza la fidelidad de los clientes, genera comunidad… Y es que es algo que encaja muy bien con el usuario actual, que valora más que nunca a las marcas que le entienden y que no le hacen perder el tiempo.
Sin embargo, no es algo fácil de implementar. Toda compañía que se lance a aplicar el marketing de precisión tiene que garantizar un uso ético y legal de los datos que cumpla con las normativas legales vigentes, asegurándose de obtener el consentimiento adecuado del usuario para obtener sus datos. Además, el coste inicial de implementar las herramientas necesarias suele ser elevado tanto en capital como en tiempo de formación para el personal.
Sin embargo, ahora que la IA está pegando con tanta fuerza y que los profesionales están más familiarizados con la tecnología, este bache inicial resulta mucho más pequeño. Las empresas cada vez lo tienen más fácil para aplicar las máximas del marketing de precisión y disfrutar de sus bondades para satisfacer a sus clientes y crecer como negocio.





