Unos 70 vecinos de Radiquero se dieron cita ayer sábado para homenajear a su cura párroco, José María Cabrero, a quien le han dedicado una plaza del pueblo, en concreto la que da acceso a la iglesia parroquial Nuestra Señora de Bastarillas. En el acto participaron el Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, el Obispo de la Diócesis de Huesca y Jaca, Julian Ruiz Martorell, el Presidente de la Comarca del Somontano de Barbastro, Jaime Facerías, el Alcalde de Alquézar, Mariano Altemir, así como el representante pedáneo de Radiquero, entre otras autoridades locales y comarcales.
La jornada comenzó con una misa y continuó con las palabras que las autoridades presentes, ya en la plaza que lleva el nombre del cura párroco, dedicaron a José María Cabrero, cuya figura y labor ensalzaron. El homenajeado, muy querido en los 15 pueblos en los que celebra eucaristía cada fin de semana, se dirigió también a todos los presentes, recordando anécdotas, vivencias y proyectos llevados a cabo en estos pueblos del Somontano de Barbastro y del Sobrarbe. Cabrero tuvo emotivas palabras de recuerdo tanto hacia los vecinos presentes como por otros muchos que ya no están. Además destacó la colaboración y apoyo que ha encontrado durante sus años de servicio a estos pueblos por parte de todas las administraciones presentes en el acto. Antes de iniciar el almuerzo, el párroco descubrió la placa que da nombre a esta plaza. El acto estuvo amenizado por la rondalla monegrina y una comida de hermandad puso el colofón a esta jornada de homenaje.


