El renting y el leasing son dos opciones de disfrute de bienes y servicios que se están situando en un lugar primordial a muchas empresas y particulares. En el sector inmobiliario, estas alternativas cobran un papel esencial. Dejarse asesorar por una empresa de renting y leasing inmobiliario puede ser la solución para ahorrar dinero y disfrutar de inmuebles.
El renting y leasing inmobiliario son dos conceptos que suelen llevar a confusión por sus características similares. Veamos qué son estos dos términos y en que se diferencias ¡Toma nota!
Renting Inmobiliario
El Renting inmobiliario es una modalidad de financiación y/o arrendamiento de un bien inmueble.
Por tanto, es un acuerdo entre dos partes, donde el cliente podrá tener un bien inmueble por un plazo aproximadamente de 2 a 5 años. El propietario transfiere el uso de la propiedad, las obligaciones le corresponden al propietario.
Una vez finalizado el contrato de renting, el cliente no podrá ejercer una opción de compra sobre el bien inmueble disfrutado.
Es considerado como un bien exterior y por tanto se contabiliza como gasto de la empresa.
Una de las grandes ventajas del renting es que es una fórmula que permite un importante ahorro financiero. Además, posee ventajas fiscales como beneficios deducibles.
Leasing Inmobiliario
La otra modalidad que permite disfrutar de un bien inmueble es el leasing inmobiliario. El leasing inmobiliario es una alternativa muy interesante para financiar la adquisición de un inmueble, local, etc…
¿En qué consiste el leasing inmobiliario? La parte arrendadora cede a la otra parte arrendataria el disfrute y uso de un bien inmueble. Esto a cambio del pago de unas cuotas mensuales vinculadas a un plazo estipulado.
Al finalizar el contrato de leasing inmobiliario, el arrendatario puede adquirir o comprar el bien siempre y cuando ya se hayan abonado todas las cuotas. Si no se ejecuta la compra el bien deberá ser devuelto.
El leasing inmobiliario aporta numerosas ventajas que lo hacen un producto ideal tanto para empresas como para particulares:
- Es posible financiar hasta el 100% del precio del inmueble.
- El precio del inmueble vinculado a un leasing se fija al principio quedando al margen de los posibles indicadores que puedan variar el precio del inmueble.
- Las cuotas a abonar del contrato del leasing son consideradas como gasto tributario y por tanto son deducibles.
Por lo tanto, la gran diferencia entre estos dos tipos de financiación del inmueble está en la finalidad última.
En los contratos basados en renting, de forma generalizada, el arrendatario no tendrá la posibilidad de adquirir el inmueble. En cambio, con el leasing siempre tendrá la opción de poder realizar la adquisición del bien inmueble disfrutado.
Ambas fórmulas son ideales para poder acceder a inmuebles de mayor precio y calidades que, de otra forma, sería muy complejo llegar a ellos.
El pago de cómodas cuotas es una fórmula mucho más asequible y ventajosa para los intereses y necesidades de empresas y particulares. Un buen modo de financiar inmuebles y, en algún caso, poder adquirirlos.


