Sobre las diez de la noche del sábado se produjo un reventón en la tubería de la red de suministro de agua que discurre por la avenida de Lérida (travesía de la carretera N-240), a la altura del Puente Viejo del Sosa.
El retén de la Brigada Municipal de Servicios solventó la avería de forma provisional en tres horas. La afección al vecindario fue mínima porque la red mallada permite suministrar todos los sectores desde distintas intersecciones.
No obstante, un carril de la travesía (el del sentido Huesca-Lérida) ha permanecido cortado durante el fin de semana, y así seguirá hasta el miércoles. Los vehículos tienen la opción del paseo Juan de Lanuza y la calle Santa Bárbara y la de la avenida de Fonz, Paúles, Calvario y Barón de Eroles.
Se espera que los trabajos de sustitución de la tubería de fibrocemento por una de poliestireno (entre cinco y seis metros) y relleno con zahorra terminen hoy. Mañana se echará hormigón y el miércoles asfalto.
El concejal de Urbanismo, Raúl Castanera, ha aplaudido la rápida intervención del personal de la Brigada y su efectividad. Y ha declarado: «Al margen del corte de agua de las primeras horas y alguna bajada de presión, no ha habido mayor problema para los vecinos. Evidentemente, el reventón ha resultado muy llamativo por el corte de un carril de la N-240, pero la situación está controlada».


