La sierra de Guara vivió entre el miércoles y el viernes una situación de bloqueo difícil de asumir en plena actividad turística. Vecinos, negocios, consultorios médicos, colegios rurales y servicios básicos quedaron afectados por una avería que dejó sin teléfono fijo, móvil e Internet a clientes de Movistar en varias localidades del Somontano.
El origen fue un robo de cableado de cobre en un punto situado entre Pozán de Vero y Castillazuelo. La acción dañó la instalación de fibra óptica y provocó un corte que comenzó el miércoles 27 de mayo a las 21.30 horas. El servicio no quedó restablecido hasta el viernes 29 de mayo a las 21.30 horas.
Durante esas 48 horas, la incidencia alteró la vida diaria de una parte importante del entorno de Guara. La falta de conexión impidió realizar gestiones básicas, recibir llamadas, responder correos electrónicos, acceder a reservas, ofrecer red wifi o efectuar cobros con tarjeta.
El golpe fue especialmente duro para el sector turístico, justo antes de un fin de semana en el que se esperaba una alta afluencia de visitantes, sobre todo de Francia. En muchos establecimientos, la imposibilidad de cobrar con datáfono obligó a algunos clientes a desplazarse a Barbastro para sacar dinero en efectivo.
El presidente de la asociación de empresarios de la Sierra de Guara y hostelero de Alquézar, Mariano Altemir, trasladó el daño causado al subdelegado del Gobierno de España en Huesca, Carlos Campo, y también a la compañía Movistar.
Desde la empresa se comunicó al sector que la parte destruida del cableado ya había sido fusionada y que quedaba pendiente sincronizar las fibras en diferentes estaciones de Castillazuelo y Adahuesca. Ese proceso permitió recuperar finalmente el servicio el viernes por la noche.
La avería no afectó por igual a todos los operadores, pero buena parte de los usuarios de la zona son clientes de Movistar. Altemir prevé solicitar una entrevista con responsables de la compañía en la provincia de Huesca para abordar lo ocurrido y reclamar medidas que eviten nuevas situaciones similares.
Las localidades afectadas incluyeron Pozán de Vero, Colungo, Adahuesca, Radiquero, Abiego, Alberuela de Laliena, Rodellar, Las Almunias de Rodellar y Bierge, entre otras. La afección se extendió también a servicios públicos y centros de atención cotidiana que dependen de una conexión estable para funcionar con normalidad.
La alcaldesa de Alquézar y también hostelera, Ana Blasco, ha advertido del perjuicio causado a vecinos, visitantes y negocios. La situación, ha señalado, no se limitó a Alquézar, sino que afectó a todo el entorno, desde Barbastro hasta Rodellar.
Blasco considera inadmisible que en 2026 una avería de estas características pueda dejar incomunicada durante días a una parte del territorio. También ha puesto el acento en la dificultad que han tenido ayuntamientos, alcaldes, concejales, asociaciones empresariales y vecinos para encontrar un interlocutor claro de Telefónica que ofreciera información fiable y soluciones reales.
El episodio vuelve a señalar la fragilidad de las infraestructuras de comunicación en el medio rural. En una zona donde el turismo, los servicios públicos y la vida diaria dependen cada vez más de la conexión, un robo de cable ha bastado para dejar durante dos días a varias poblaciones sin una herramienta básica de comunicación.


