Se sospecha que una banda de ladrones profesionales está detrás de estos hechos, centrando sus actividades en la sustracción de dinero y joyas.
Y esto es porque los ladrones ‘solo’ sustraen dinero y joyas. No se llevan teléfonos móviles, ordenadores ni otros objetos de valor. Además, apenas dejan rastros de su actividad, pues las puertas suelen encontrarse completamente cerradas y el interior de las viviendas no muestra signos de desorden. Una afectada señaló que al regresar de vacaciones se dio cuenta del robo porque notó que el marco de unas fotografías en su tocador había sido movido.
La última oleada de estos robos tuvo lugar este pasado lunes cuando los ladrones penetraron en al menos cinco domicilios situados en la avenida del Cinca, cerca del colegio Alto Aragón. Un vecino, que prefiere permanecer en el anonimato, informó que los robos han sido constantes en esta área durante los últimos tres meses.
Según este vecino, los robos ocurren principalmente por la mañana, cuando los propietarios o inquilinos han salido a trabajar. Los ladrones, aparentemente profesionales, vigilan a sus víctimas y eligen el momento preciso para entrar en las viviendas sin ser detectados. El método utilizado es extremadamente cuidadoso, lo que refuerza la teoría de que se trata de una banda organizada.


