Con temperaturas bajo 0º, los camioneros barbastrenses José Fumanal, José Antonio Aniés y Miguel Buil iniciaban el sábado después de cenar una nueva ronda nocturna de vigilancia para asegurarse de que este fin de semana no se producían robos en los depósitos de gasoil en los camiones estacionados en Barbastro.
Con un foco, teléfono móvil y un walkie talkie, la ronda de la noche del sábado siguió el itinerario habitual: visita al polígono de la Cerámica, en la carretera a Graus, las explanadas aledañas donde suelen estacionar algunos camiones, la antigua salida a la carretera de Huesca, campo de fútbol, huertas y el polígono Valle del Cinca donde además de controlar los vehículos allí aparcados se inspeccionó a las industrias y a las naves del Parque Moulinex donde hace unas semanas también entraron a robar, pero en este caso cobre.
Una vez concluida la ronda vuelta a empezar. Hasta la tres de la madrugada, cuando el frío y el cansancio aconsejan tomar un café en un bar de la ciudad. Con las fuerzas repuestas, a seguir la patrulla de vigilancia hasta las 6.00 de la mañana.
Su vigilancia consiste además de dar vueltas por las citadas zonas de estacionamiento en comprobar los depósitos y los bajos de los vehículos.
El domingo amaneció «tranquilo y sólo se vio algún coche de la guardia civil y de la policía local. Ha sido una noche muy fría, no había nadie por la calle y no ha habido robos. Todo muy tranquilo. Los camioneros habían dejado los depósitos casi vacíos, por si acaso», aseguraba ayer José Fumanal.
Estos tres camioneros, pertenecientes a la empresa de transportes AINSA de Sabiñánigo, realizan estas salidas nocturnas desde comienzos de año, cuando se detectaron los primeros robos que se han sucedido periódicamente hasta la pasada semana. En total a estos camioneros, y a otros compañeros de otras empresas, se les ha sustraído 2.000 litros de gasoil. Las sospechas de la Guardia Civil apuntan a que se tratan de ladrones de países del Este, aunque también podría tratarse de españoles que venden el gasoil de forma clandestina.
Las patrullas son efectivas «porque desde que empezamos a salir los fines de semana no se han producido robos», explican. Sin embargo, el más reciente tuvo lugar el pasado lunes 30 al llevarse 500 litros.
Para los camioneros el problema radica en la normativa municipal de no poder aparcar en determinadas zonas habilitadas para camiones, al transportar mercancías peligrosas. Esto les lleva a acudir a zonas periféricas y hasta la empresa les ha sugerido que estacionen en Sabiñánigo. Ante esta situación los camioneros piden que en las señales que prohíben el estacionamiento de camiones en determinadas zonas, se permita como excepción aparcar a los residentes en Barbastro.
Asimismo piden al Ayuntamiento que se aumente la vigilancia por parte de la policía local y también señalan como una solución factible, concentrar a todos los camiones en una determinada área de la ciudad (como polígonos, recinto ferial, u otras zonas periféricas) y que se articulen en torno a ellas medidas de vigilancia.
Estas propuestas se trasladaron este lunes por la mañana al alcalde de Barbastro en una reunión de la que no han trascendido detalles.




