«Me he propuesto dejar de llorar». Con estas palabras se dirigió Rosa Maria Lanau, alcaldesa de Monzón, al auditorio que en la mañana del jueves acudió a los ya populares desayunos empresariales que la Asociación de Mujeres Empresarias de la Provincia de Huesca (AMEPHU) organiza periódicamente y que se han convertido en un punto de encuentro para empresarias y empresarios de la provincia.
Entre los invitados al desayuno celebrado en Monzón, acudieron igualmente destacadas personalidades de la provincia. El senador Antonio Romero, la alcaldesa de Huesca, Ana Alós, el presidente de la Cámara de Comercio, Manuel Rodríguez Chesa, la directora del IAM en HUesca, Elena Pérez, el presidente de la Comarca del Cinca Medio, José Antonio Castillón, además de otros diputados regionales y representantes de asociaciones empresariales y de comercio.
Intervino en primer lugar Carmen Fernández, presidenta de la AMEPHU, quien aprovechó para recordar que el objetivo de la asociación, no es otro que hacer más visible las empresas dirigidas por mujeres y crear sinergias entre ellas y con otros empresarios y empresarias no pertenecientes a la asociación.
A continuación y tras recordar su biografía más personal, Rosa María Lanau profundizo en su dilatada andadura política que la ha llevado a convertirse en la primera alcaldesa de la ciudad de Monzón. En un tono cálido y cercano habló de cómo concilia su doble faceta de máxima autoridad municipal con la dirección del Centro de Educación Especial «Nuestra Señora de la Alegría» en el que lleva trabajan más de 25 años. De la involucración personal y familiar con su compromiso político, de coste personal que todo ello conlleva. Habló también de la actual situación municipal y de sus objetivos para esta legislatura. Conseguir rebajar la deuda municipal y pagar a proveedores lo antes posible, figuran entre sus prioridades. Además de resolver cuanto antes los pleitos pendientes con la primera adjudicataria del parque acuático o con la funeraria Urgeles.
Igualmente invitó a las empresarias y empresarios presentes a trabajar mano a mano con las instituciones públicas con el objetivo de reducir el desempleo y empezar a crear riqueza cuanto antes.
Aunque en estos momentos las arcas municipales están vacías, recordó a los asistentes que su puerta, la de la alcaldía, está abierta a todos, empresarios, comerciantes y particulares que quieran colaborar con el ayuntamiento para seguir manteniendo el ritmo y la vitalidad de la ciudad en un periodo en el que será difícil inaugurar nuevos servicios, de hecho se ha visto obligada a reducir algunos e incluso suprimir otros.
Una vez hubo contestado las preguntas formuladas por el auditorio, Rosa Mª Lanau dio por finalizado el desayuno de trabajo.




