El Ayuntamiento de Salas Bajas ha acogido con gran alegría la esperada noticia de la licitación del tramo final de su carretera comarcal que la une con la vecina Salas Altas. Las obras en esta carretera comarcal Barbastro – Salas Altas se habían desarrollado hace tres años desde el cruce del Eje del Vero hasta el barranco del Ariño, un tramo de 1.400 metros. El Gobierno de Aragón ha licitado recientemente el segundo y definitivo tramo que contempla desde el puente sobre el Ariño hasta el término de Salas Altas y que supondrá el aumento del firme y la eliminación de curvas cerradas.
La esperada licitación de la carretera ha sido recibida como una de las mejores noticias para esta localidad. «Es una obra deseada y ansiada por todos los vecinos. Esta carretera no está en las peores condiciones pero para nosotros será muy interesante eliminar alguna curva y ensanchar un poco el firme», señala el alcalde Daniel Gracia.
Esta actuación se desarrollará sobre un tramo de aproximadamente seis kilómetros en el que más de la mitad del mismo, unos 3,5 kilómetros, son de curvas cerradas que entrañan riesgo dada la gran afluencia de tractores por esta vía.
Cabe apuntar que Salas Bajas y Salas Altas constituyen el corazón vitivinícola de la Denominación de Origen Somontano y que en esta tramo se asientan las tres bodegas más importantes, Viñedos del Alto Aragón Enate, Viñas del Vero y Bodega Pirineos. Esta circunstancia conlleva un elevado movimiento de tractores y vehículos pesados, especialmente en la temporada actual, de vendimia.
Además Gracia recalca que «todos los vecinos de Salas Bajas se desplazan a Barbastro para trabajar o para otros asuntos. Todo el tráfico del pueblo se genera hacia Barbastro que es nuestro lugar de referencia».
La ejecución de la obra tiene un plazo de catorce meses. El alcalde confía en que antes de final de año ya se adjudique esta intervención.
Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, recordaba en una reciente visita a la localidad «las conversaciones con el Gobierno de Aragón» para llevar a cabo esta licitación y aseguraba que esta obra supondrá «un empuje desde el punto de vista de desarrollo económico de la zona».
Centro social
Cosculluela acudía durante las fiestas de Salas Bajas para inaugurar las últimas actuaciones de rehabilitación de su iglesia parroquial que se completaban con la iluminación y para presidir el estreno de los nuevos símbolos institucionales del municipio: su bandera y escudo. En dicho acto el presidente de la DPH, entidad que financió dichos proyectos, destacó que se seguirá colaborando en nuevas iniciativas en Salas Bajas entre las que destacó el proyecto de finalización de las obras y la equipación del centro social.


