Llevo tiempo condenado al ostracismo, la inspiración se consumió en un fuego perpetuo del que
sólo quedan cenizas, sin rastro de nuevos rostros, tierra quemada, paredes de roca cortada a traición y un río sinuoso que exuda cauces de no retorno. La corriente del lento fluir de la vida con sus curvas y recodos, zonas de sombra, pozos oscuros en los que me encuentro, paseando sin rumbo. La magia de la creación ha desaparecido. He buceado durante dos años sobre azules que no logran conmoverme, así que el único resultado posible es la destrucción. En un proceso frenético pinto, me enervo y dejo que la ira me posea cuando veo el resultado, entonces sólo me queda golpear con el cincel el lienzo, convertir el trabajo en tiras azules de diferentes tamaños. Todo es tan inútil. Hoy he puesto un anuncio en el periódico: se necesitan artistas con ideas, pago bien. Si alguien está interesado, ruego se pongan en contacto conmigo. www.facebook.com/roberto.santiesteve


