En un pequeño pueblo de apenas 27 habitantes, la cultura se ha convertido en un motor de transformación y cohesión. Tras cuatro años de apuesta firme por parte de la Junta de la Asociación de Vecinos, la Semana Cultural de Coscojuela de Fantova ha demostrado nuevamente que un programa de alta calidad puede cambiar la vida comunitaria de un territorio marcado por la despoblación y el aislamiento.
Cada verano, vecinos, familias y visitantes reservan estas fechas para reencontrarse en el pueblo y disfrutar de un ambiente único, donde la cultura se convierte en hilo conductor de la convivencia. El éxito de la programación radica en su diversidad: desde el teatro, la música o el tango, hasta actividades comunitarias, talleres y juegos que crean un entorno mágico en el que tanto artistas como público comparten experiencias irrepetibles.
Entre los momentos más aplaudidos de esta edición, destacan el concierto de blues de Hot Hands, que transportó al público al corazón de este género con un directo vibrante, lleno de energía, alma y complicidad; y el espectáculo de teatro de improvisación, que sorprendió con su frescura y espontaneidad, convirtiendo cada función en una experiencia única en la que el público también fue protagonista. Ambos eventos han sido señalados por los asistentes como experiencias memorables que demuestran que la calidad artística también tiene cabida en los pueblos pequeños.
Otro de los hitos de este año ha sido la llegada a Coscojuela y El Grado de la Muestra de Cortometrajes Mabuse, con 24 años de historia. Esta propuesta acerca el formato del cortometraje a nuevos públicos, ofreciendo cine de todos los estilos, con historias que hacen reflexionar, reír y disfrutar. La participación ha sido muy alta y ha mostrado el interés del público por este tipo de propuestas culturales, aunque la movilidad entre pueblos no ha funcionado como se esperaba. Aun así, la apuesta por generar comunidad entre municipios a través de la cultura sigue siendo firme y necesaria.
Además, la Semana Cultural ha marcado el arranque del proyecto “O Silenzio que Conta”, que ha recibido una acogida extraordinaria por parte de familias y vecinos. Más de 100 fotografías antiguas han sido compartidas para conformar un archivo público, y ya han comenzado las grabaciones de memorias orales, especialmente de las mujeres del pueblo. Esta iniciativa no solo rescata el patrimonio inmaterial de Coscojuela, sino que también fortalece la identidad colectiva, da voz a las generaciones mayores y crea lazos entre quienes habitan y quienes visitan el lugar.
Este 2025 también ha supuesto un relevo en la Junta de la Asociación de Vecinos, que ahora está formada por personas de distintas edades y sensibilidades, unidas por la voluntad de dar continuidad a la apuesta cultural iniciada en años anteriores. La nueva Junta quiere mantener vivo este legado y, al mismo tiempo, reforzar las actividades pensadas para jóvenes y niños, sembrando la semilla de la continuidad y el futuro de estos pueblos.
La Semana Cultural de Coscojuela de Fantova se confirma así como un espacio donde la cultura germina y deja huella: una semilla que permanece en el corazón de cada persona que participa, acercando el arte, la memoria y la comunidad a los pueblos del Somontano.





