La sexta edición del festival SoNna Huesca (Sonidos en la Naturaleza), organizado por la Diputación Provincial de Huesca, se detiene este fin de semana en la comarca del Cinca Medio con dos conciertos en escenarios de gran valor natural y emocional.
Viernes en la ermita de San José de Fonz
El viernes 19 de julio, el músico castellano-leonés Dulzaro actuará en la ermita de San José de Fonz a las 20:30 h. Dulzaro —nombre artístico de Alberto Domínguez— fusiona el folclore tradicional de Castilla y León con la vanguardia electrónica. Su gira “Ícaro 2025” celebra la raíz y el futuro en un espectáculo donde se mezclan instrumentos tradicionales (cucharas, panderetas, botellas de anís) con sintetizadores.
La ermita de San José, reconstruida tras ser incendiada en 1936 y restaurada por vecinos en 2014, ofrece una panorámica impresionante sobre la depresión de los Monegros y el valle del Cinca, en un entorno que conecta historia, paisaje y comunidad.
Sábado bajo la carrasca de Larredán
El sábado 20 de julio, el festival se traslada al paraje de Larredán, en El Pueyo de Santa Cruz, donde actuará el dúo polaco GlassDuo, especializado en arpa de cristal. El concierto comenzará también a las 20:30 h, bajo una carrasca centenaria de más de 500 años y 5,2 metros de circunferencia, con aforo limitado a 150 personas.
GlassDuo está formado por Anna y Arkadiusz Szafraniec, músicos que dejaron sus puestos en la Orquesta Sinfónica de Gdansk para crear el arpa de cristal profesional más grande del mundo. Su espectáculo único ha recorrido más de 40 países y será uno de los momentos más especiales del festival.
Cambios en La Jacetania para el fin de semana siguiente
La organización del SoNna Huesca ha informado de cambios para los conciertos del siguiente fin de semana en La Jacetania.
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El recital de Calequi y las Panteras, previsto en el Hayedo de Abi (Aísa), se celebrará finalmente en la Borda de Juan Ramón, en el entorno del Parque Natural.
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El concierto de Alba Careta, programado para el sábado 26 de julio, se traslada de la ermita de Santa María de Iguácel a la plaza de la Iglesia de Castiello de Jaca, un mirador privilegiado sobre el valle del Aragón.


