Este año, la Concejalía de Fiestas ha querido darle mayor realce a este día de convivencia al aire libre y programó una serie de actos y obsequios para todo aquel que realizará el camino a pie que lleva de Monzón hasta el templo. En las faldas de la ermita, los romeros recibían una pañoleta y una medalla de la virgen, y ya en la explanada de la Cruz recibieron un avituallamiento consistente en magdalenas y longaniza.
El camerín de la virgen registró largas colas de los fieles que pasaron a besar el manto de la virgen, mientras en los alrededores, la Peña Trifulca invitaba a 500 huevos fritos y el Ayuntamiento repartía 150 kilos de longaniza de Aventín de Graus, en unas 1.600 raciones, acompañadas con pan y vino.
De fondo sonaban las jotas de la agrupación folclórica “Aires Monegrinos” con “El Chato” Paco Lasierra a la cabeza. Los niños, por su parte, tuvieron su espacio de ocio en un parque de juegos instalados en una de las explanadas bajo el templo y una animación infantil.
Los tragos de vino en bota, las cervezas y vermus corrieron durante la mañana en las explanadas junto al templo, mientras que los más fieles asistían a las celebraciones religiosas en la iglesia.
Hasta el santuario también peregrinaron vecinos de Pueyo de Santa Cruz, cumpliendo también con la tradicional romería.
La fiesta de la Alegría ya dio comienzo en la noche previa, ya que la empresa Transbaso instaló en los alrededores una carpa de 300 metros donde sonó la música y se repartieron bocadillos y bebidas sin alcohol.
Barbastro y Berbegal suben al Pueyo
Varios cientos de vecinos de Barbastro y Berbegal han abierto el periodo de romerías al santuario del Pueyo, una tradición secular en la que participan medio centenar de localidades de las comarcas de Somontano y la Hoya de Huesca durante los meses de abril y mayo.
Las cruces de Barbastro y Berbegal han abierto el camino hacia el santuario, seguidas de los alcaldes de ambas localidades, el presidente de la Comarca, concejales y vecinos de ambos municipios. Una vez en la explanada del templo, la cruz del Pueyo ha salido a su encuentro y las ha recibido con el denominado “beso de las tres cruces”. Después se ha celebrado la misa, con la salutación a la virgen y el reparto de panecillos bendecidos.
Los más jóvenes han seguido la tradición de acudir al Pueyo por el camino y comer al aire libre entre las oliveras cercanas al monasterio. Ha habido incluso quienes han pasado la noche en tiendas de campaña.
La próxima localidad que realizará la romería al Pueyo será la de Morilla, cuna del pastor Balandrán a quien según cuenta la tradición se le apareció la virgen y tras comunicarlo a los vecinos de Barbastro, se decidió levantar el santuario en ese enclave.
Otra población del Somontano que ha celebrado el Lunes de Pascua con una romería ha sido Castejón del Puente. Al mediodía los vecinos han peregrinado hasta la recientemente restaurada ermita de La Bella, patrona de la localidad, para después participar en una comida de hermandad, a la que ha invitado el Ayuntamiento, en el edificio multiusos.

