La feria de Naval cumple este domingo su decimoquinto aniversario tras su recuperación en el año 2000 por la Corporación municipal que presidía Pilar Carruesco. Cada tercer domingo de noviembre Naval se convertía desde la Edad Moderna en lugar de encuentro entre el llano y la montaña para adquirir todo tipo de productos para el abastecimiento doméstico. Los tiempos cambiaron y con la llegada del siglo XX esta feria fue cayendo en desuso pero nunca en el olvido. Esa memoria tan presente en los vecinos de Naval motivo su recuperación para convertirla en una feria de artesanía.
Con el nuevo milenio, esta feria se ha convertido ya en una referencia en el Alto Aragón al atraer a numerosas personas de varias comarcas para disfrutar de los encantos que ofrece la villa alfarera y su gente.
Los expositores también respaldan esta feria y así este domingo se superará el centenar de artesanos, cifra récord en los quince años desde su historia reciente, según cuenta el alcalde Javier Rodríguez. Los artesanos proceden en su mayoría de Aragón y de Cataluña que mostrarán todo tipo de productos desde los agroalimentarios, textiles, decorativos, útiles para el hogar, juguetes, bisutería, …
Los puestos ocuparán la plaza Mayor y calles aledañas aunque en previsión de lluvia también se colocarán en el salón social y en los alfolíes.
Una gran hoguera en la plaza Mayor caldeará el ambiente frío otoñal, mientras que por los altavoces sonará música folclórica y festiva aragonesa. Los más pequeños podrán participar en los talleres que realizará el alfarero de Naval David Echevarría en su torno instalado bajo los porches.
Uno de los alicientes que tiene esta feria es el reparto de un guiso elaborado con costilla de cerdo, patatas y verduras y que se sirve en cuencos elaborados por el alfarero David Echevarría al precio de 4,5 euros (incluido pan y vino).
El alcalde destaca la singularidad de esta feria «y su ambiente que nos lleva a una feria antigua, propia de la Edad Media, con todos los puestos artesanales como cuchareros, alfareros, forjadores, ebanistas, … El hecho de que sea todo artesanal le da un encanto especial».
La feria de Naval es una buena oportunidad para conocer una de las localidades más pintorescas del Somontano. La villa medieval es conocida por su tradición alfarera, que queda reflejada en un centro de interpretación que se podrá visitar durante este domingo.
La colegiata de Santa María, restaurada recientemente, también merece una visita este domingo.
Otro de sus grandes atractivos patrimoniales, y por lo que está siendo conocida por Aragón y España, son sus salinas milenarias convertidas en un balneario natural al aire libre. Este verano, por estas salinas pasaron 26.000 personas llegados de diversos puntos de España pero también del extranjero.

