Daniel Vera, el grafitero de Monzón que pintó hace unos meses tres murales en los transformadores de la luz de las calles Pano y Calvario -ganó el concurso convocado al efecto por la Concejalía de Juventud-, ha finalizado un dibujo en el lateral de una casa de la calle Sisallo, en esta ocasión encargado por la Concejalía de Urbanismo y Casco Histórico.
La imagen da continuidad a una barandilla real, aporta el contraste del mar y sitúa en un extremo a un vecino lector. El concejal del área, Gonzalo Palacín, indicó que los murales son elementos decorativos “de contraste” que aportan color y viveza a determinados rincones de la trama urbana y hacen la ciudad “más habitable”.
“Tenemos intención de pintar varios más en lugares que sean bien visibles para los viandantes -comentó-. La temática se la dejamos a la inspiración del artista, pero siempre enmarcada en mensajes diáfanos y sin ninguna controversia”.



