“Alimentación: etiquetado, nutrición y obesidad”. Bajo este título se ha realizado una nueva aula de consumo en la que, además de informar sobre estos aspectos, se ha presentado una guía que enseña al consumidor a conocer mejor los alimentos mediante el etiquetado de los mismos. El director general de Consumo, Sergio Larraga, ha dado a conocer esta guía además de inaugurar el aula que ha contado, como ponentes, con Agustín Ariño Moneva, Catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Zaragoza, y con Juan Revenga Frauca, Licenciado en Biología, Diplomado en Dietética y Nutrición Humana por la Universidad de San Jorge
Desde el Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón se han desarrollado múltiples iniciativas a efectos de contribuir a una mejor capacitación y desenvolvimiento del consumidor en el mercado, y, especialmente, en el alimentario, ya que una alimentación informada, saludable, equilibrada y ajustada a nuestros cánones de estilo de vida mediterráneo, va a coadyuvar en una mayor calidad de vida. Así con esta guía se complementa una nueva iniciativa para informar de manera satisfactoria a los consumidores.
“El etiquetado es el escalón más importante para un consumo responsable, sostenible y solidario de alimentos; recordemos que la información precontractual en consumo es esencial y en un sector tan importante como el de la alimentación más aún si cabe”, ha subrayado Larraga.
La importancia del etiquetado en los alimentos
El etiquetado es el principal medio del fabricante o productor de alimentos para comunicar al consumidor diversa información sobre el alimento que le permita tomar una decisión adecuada según sus preferencias y economía, así como llevar a cabo una dieta más correcta, equilibrada y saludable. Por tanto la información del etiquetado tiene como objetivos:
1º.- Mejorar nuestros hábitos alimentarios
Conocer con seguridad los ingredientes que contienen los alimentos.
Conocer las características nutricionales de los alimentos.
2º.- Mejorar la seguridad alimentaria
Conocer la fecha de duración mínima o caducidad del producto a consumir.
Saber las condiciones de conservación y utilización del alimento.
Detectar algún ingrediente en personas alérgicas o intolerantes
Detectar sustancias o productos que puedan afectar la salud.
3º.- Facilitar la toma de decisiones
Valorar económicamente la relación entre el precio y la calidad del alimento



