Jesús Lobera, presidente de la Institución Ferial de Barbastro, e Ixeia Lacau, directora comercial, presentan esta mañana en rueda de prensa la 7ª edición de “El Desván, desembalaje de antigüedades”, que abre sus puertas este domingo 6 de abril de 10:00 de la mañana a 20:00 horas.
El Desván sigue manteniendo un año más su trayectoria al alza con un aumento del 10% de los expositores (que este año serán 23) y casi un 25% más de metros cuadrados contratados. Un certamen que se consolida como referencia no sólo de Aragón sino también de la zona norte de la península y del sur de Francia, como demuestra la procedencia de los expositores, de los cuales seis son de la provincia de Huesca, cinco proceden de Francia, cuatro de Cataluña, dos de Zaragoza, dos de Navarra, dos de La Rioja, uno de Soria y uno de Cantabria.
Para esta edición desde la Feria de Barbastro se han distribuido 5.000 invitaciones a través de la Red Barbastro Ferial, asociaciones, centros de formación en restauración, etc. Además se ha puesto en marcha una campaña de promoción del certamen a través de Facebook, donde también se pueden conseguir invitaciones gratuitas para asistir a la feria.
El formato del desembalaje de antigüedades, que en Barbastro se lleva celebrando desde hace siete años, es un formato que cuenta cada vez con más seguidores, y que se está celebrando actualmente en numerosas ciudades españolas. Un formato en auge donde encontrar piezas antiguas únicas y originales: la mayoría de los productos que se encontrarán en el desembalaje han sido producidos artesanalmente o en pequeñas cantidades, y son muy pocos los que han llegado a nuestros días. La manufactura suele ser muy cuidada y los materiales nobles o de alta calidad. Además de antigüedades, en el desembalaje se podrán encontrar también una gran cantidad de piezas vintage, producidas en serie, en las que su valor procede, más que de la calidad de sus materiales, de su autenticidad. Se trata de piezas modestas pero genuinas, que se han convertido en iconos de una época. El valor de las piezas incrementa según la época a la que pertenece, el diseñador que la creó, su estado de conservación y en algunas ocasiones, incluso, a quién perteneció. Para reconocer una buena pieza hay que fijarse en las propias imperfecciones o en las marcas de antigüedad que tenga el propio material: aunque se conserve en buen estado, siempre tendrá alguna decoloración o marca del tiempo, lo cual aporta mucha información sobre la pieza en cuestión. También el material empleado proporciona muchos datos sobre el objeto.
Actualmente, las antigüedades ya no son un elemento decorativo de lujo. Lo antiguo y lo “vintage” son tendencias en decoración de plena actualidad. Una forma de integrar mobiliario y objetos de decoración antiguos en casas y pisos convencionales, aportando un toque vanguardista y distinto, y a precios muy asequibles: cocinas de estilo rústico y retro, dormitorios con decoración vintage, salones en los que se combinan piezas con gran encanto y personalidad en ambientes funcionales…




