La primera mesa de trabajo de la Fundación Adecco, en colaboración con Viñas del Vero, se celebró en 2014. Aquella edición llevó por título “La RSE como herramienta para avanzar hacia una empresa más competitiva, productiva y sostenible” y contó con la participación del entonces director general del INAEM como ponente principal. Sin duda, un comienzo de alto nivel. Hoy, el término Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ha evolucionado y se integra en un marco más amplio: la sostenibilidad. Aunque el lenguaje haya cambiado, el trasfondo se mantiene y, además, se ha fortalecido. Aquella premisa que planteamos en el primer encuentro permanece, y no ha hecho sino crecer: la sostenibilidad es hoy el eje que guía la competitividad de las organizaciones.
En efecto, la sostenibilidad tiene hoy un enfoque integral. Evalúa la capacidad de una empresa para desarrollarse en un entorno complejo, garantizando su rentabilidad a largo plazo, su legitimidad social y la confianza de sus grupos de interés. Y, afortunadamente, las empresas de Huesca han ido evolucionando y asimilando este concepto, integrándolo de forma progresiva en su estrategia y en su cultura corporativa.
La principal conclusión alcanzada por las nueve compañías, ya en 2014, fue unánime: resulta esencial desarrollar una política de responsabilidad social para prevenir futuras crisis económicas, ya que las prácticas responsables incrementan el compromiso empresarial, la reputación y la productividad, contribuyendo a que la empresa sea más sostenible.
A lo largo de estas diez ediciones, las mesas de trabajo han abordado de forma constante los grandes retos y oportunidades que plantean la diversidad y la inclusión en las empresas. Han pasado por ellas ponentes de referencia como Pablo Pineda, primer diplomado europeo con síndrome de Down, Edu Carrera, empresario y ex deportista paralímpico, María Petit, comunicadora con discapacidad visual o Javi Martín, presentador diagnosticado con trastorno bipolar, así como profesionales y colaboradores que han impulsado dinámicas vivenciales y actividades inclusivas. También se han explorado temáticas vinculadas a la sostenibilidad, al desarrollo sostenible, la igualdad de género, el talento sénior, la salud mental o la discapacidad. Edición tras edición, las compañía asistentes han compartido aprendizajes, contrastado perspectivas y experimentado iniciativas que han puesto en valor las políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) como un eje estratégico. Este recorrido, diverso y enriquecedor, ha consolidado el encuentro como un espacio anual de referencia para las organizaciones comprometidas con una cultura empresarial más responsable, competitiva y humana.
De hecho, en 2025, algunas de las compañías que participaron en la primera edición de 2014, siguen presentes, ahora formando parte de la décima. No en vano, este encuentro, una vez vivido, se convierte en una cita fija en la agenda del año siguiente y refleja el firme compromiso del tejido empresarial oscense.
Debo confesar que me sorprende que hayamos alcanzado la décima edición, bien es cierto que Huesca nunca deja de sorprenderme. La mesa de trabajo no nació con la intención de perdurar tanto en el tiempo, y seguramente existen múltiples explicaciones para esta continuidad. Para comprender realmente el motivo, lo ideal sería preguntar a las empresas oscenses que han participado edición tras edición. Lo que sí parece evidente es el firme compromiso del tejido empresarial de Huesca con la diversidad, la equidad, la inclusión y el talento sin etiquetas.





1 comentario
Si España alcanzó en los 60 aquellas tasas de crecimiento punteras a nivel mundial, codo a codo con Japón, es porque se formulaban las ideas y se diseñaban las estrategias usando un lenguaje claro y comprensible.
Nada que ver con esta letanía de palabras que nadie entiende.