Viñas del Vero Gran Vos Reserva, uno de los vinos estrella de esta bodega, ha cumplido 20 añadas. Para festejar este año histórico de uno de los grandes vinos de Aragón, Viñas del Vero ha reunido a reconocidos sumilleres y periodistas en una cata organizada en el Restaurante Absinthium de Zaragoza. Durante este encuentro, José Ferrer, enólogo de Viñas del Vero, ha desvelado los secretos de las añadas más representativas de este vino elaborado a partir de la selección especial de las mejores uvas tintas de cada vendimia.
Guiados por el enólogo, esta cata ha mostrado la historia de este vino a través de Viñas del Vero Gran Vos 1990 -la primera añada lanzada al mercado-, Viñas del Vero Gran Vos 1995 Mágnum y Viñas del Vero Gran Vos 1998 Mágnum. A continuación, se ha descubierto la personalidad de las primeras añadas del siglo XXI con Viñas del Vero Gran Vos 2001 Mágnum, Viñas del Vero Gran Vos 2003 y Viñas del Vero Gran Vos 2004. El recorrido ha concluido con los contemporáneos Viñas del Vero Gran Vos 2009 y los mágnum Viñas del Vero Gran Vos 2007 y Viñas del Vero Gran Vos 2005.
A lo largo de su historia, armonía, seriedad y complejidad han definido a Viñas del Vero “Gran Vos” que, en aragonés antiguo, significa “gran vino”. En cada una de sus 20 añadas, la selección de barricas nuevas del bosque de Allier han guardado, durante 18 meses de crianza, este vino que refleja el espíritu innovador y la experiencia de la bodega líder del Somontano.
Viñas del Vero es la bodega líder del Somontano. Su nombre procede del río que recorre la comarca, el Vero, situado al pie de los Pirineos. Fundada en 1986, esta bodega forma parte de la Familia de Vino de González Byass desde julio de 2008.
Viñas del Vero ofrece vinos que representan la diversidad de variedades, suelos, y clima de esta comarca. Innovación y experiencia convergen en una amplia gama que ofrece vinos de Tradición (elaborados siguiendo el estilo más tradicional), Colección (procedentes de las uvas de un solo pago y de producción limitada), Reserva (reflejo de la personalidad y creatividad de los enólogos) y dos especialidades: Secastilla, “puro terroir”, y Blecua, el “icono del Somontano”.



