Sesión organizada por COR APA, Cáritas Barbastro Monzón y el Ayuntamiento de Barbastro dentro del I Plan Local de Prevención de Adicciones de Barbastro 2018-2022.
La charla lugar a las 19 horas de mañana jueves, 17 de noviembre, en el Centro de Congresos de Barbastro bajo el título la «Influencia de las series actuales en los valores de los jóvenes».
Su ponente, Alfonso Méndiz Noguero, es Rector de la Universidad Internacional de Cataluña, Catedrático en Comunicación Audiovisual y Publicidad, y cuenta en sus haberes con 17 libros publicados. Además, de raíces barbastrenses, su madre es oriunda de la ciudad del Vero, hermana de la familia propietaria de Aceites Noguero.
Aprovechamos la ocasión para entrevistar a esta eminencia en la materia.
Alfonso, bajo tu experiencia, ¿cómo influyen las series en los jóvenes, y no tan jóvenes?
Las series operan en nuestro cerebro en dos capas. En la forma de verlas y en su contenido.
La primera capa es la manera en que se esta generalizado ver las series de forma compulsiva. Los llamados atracones de series. Hecho al que se suma que al no verse en la televisión u ordenador, sino en la tablet o móvil, es mucho más difícil controlar qué están viendo nuestros hijos.
Por otro lado se encuentra la presión social .Se estrena una serie y hay que verla, porque todos lo van a hacer, y sino me voy a quedar fuera.
Esto hace que el consumo de series se haya convertido en una adicción que conlleva que los jóvenes no hagan los deberes u otras tareas que deberían hacer. E incluso les afecta al sueño.
En cuanto a las segunda capa de la que he hablado, hace referencia al contenido de las series. Cada vez es más frecuente que haya serie destinadas a niños o adolescentes con contenido de sexo, violencia, discriminación racial, etc.
Recordemos el caso de ‘El juego del calamar’. Sorprendió a muchos por su contenido, pero lo más problemático es que éste esta presente en muchas otras series y se desconoce al no alcanzar tanta popularidad.
Por otro lado comentar que a quienes producen las series les interesa conectar con un publico poco social. Jóvenes que tienen pocas relación con sus padres, con la familia, quizás más bien tímidos, que tienen como refugio las series. Este tipo de personalidades son quienes suelen consumir muchos capítulos seguidos. Más quizás que otro tipo de jóvenes que se relaciones con sus padres en casa, colaboran en las tareas, etcétera. Estos pueden ver un capitulo, pero no hacerlo de manera compulsiva.
Estas dos capas, es decir, la forma en que se ven las series y sus contenidos, están generando un cambio en la percepción que los jóvenes tienen sobre lo que es la amistad, la familia, etc.
Más que lo que ha visto en su casa o en su entorno, se esta dando que lo que es una ficción se toma como realidad.
Por ello el visionado convulsivo de series esta ya catalogado como una adicción. Hay adolescentes y adultos que en un fin de semana pueden ver diez capítulos seguidos de una serie.
Alguna recomendación para los padres, qué podemos hacer ante esto.
En primer lugar dar ejemplo. Si el adolescente ve que los padres se pasan la noche viendo series o lo hacen al primer minuto que tienen libre, poco se les va a poder decir. Puesto que aprenden por lo que ven y no por lo que se les dice.
En segundo lugar construir una vida familiar donde se integren éstas dentro del ocio en familia. Al igual que los videojuegos o las redes sociales que son otros dos fenómenos del mundo de la comunicación que generan adicciones.
Lo fundamental es alejarlos de la vorágine de visualizar series de modo convulsivo y construir hábitos familiares, costumbres y puntos de encuentro que les alejen de ésta adicción.
Las series son un fenómeno que no podemos descartar porque ahí están. Pero deben ser un factor más dentro del tiempo de ocio. Que no exista la necesidad de refugiarse en las series. La adicción a las series no depende tanto de la edad sino en las personas. Quienes tienen carencias afectivas, pocas relaciones sociales, amistades, personas sin buena comunicación familiar son las que se van a enganchar más facialmente a estas.
Algo que podemos hacer cuando vemos que nuestros hijos están enganchados a una serie que intuimos no sea adecuada, es acompañarlos viendo algún capitulo con ellos y despertar su sentido crítico comentando con ellos lo visto.
¿Recomiendas alguna serie?
Para mi una serie muy bonita para los jóvenes es ‘Pulseras rojas‘ donde chicos con cáncer albergan una solidaridad y amistad preciosa. De las que he visto es la que mejor responde a lo que debería ser una serie educativa. Merlí en algunos puntos tambien es educativa.
Torno a la familia, ‘This is us’, es una serie positiva que enfatiza mucho en las relaciones y vivencias.
¿No recomiendas alguna?
En general las series para los jóvenes hoy en día, como he comentado, intentan enganchar a un perfil de la población de personalidad más aislada. En este tipo de series suelen triunfar jóvenes que son brillantes pero que tienen algún problema, para crear emociones empáticas.
En general las series juveniles no premian el esfuerzo sino por ejemplo a quien tiene más astucia para aprobar examen sin estudiar.
Series como ‘Euphoria’, ‘Sex Education‘ en mi parecer no potencian valores positivos.
Quieres añadir algo para finalizar
Ahondar en algo que he apuntado antes, las series ejercen una influencia muy grande. Algo que los teóricos de la imagen llaman sociabilización. Es decir, que casi sin darnos cuenta las series nos socializan en el conjunto de valores que la serie transmite.
Los chicos llegan a tener por más verdadero lo que ven en una serie, los modos de comportamiento de una serie, que lo que sucede en su propia casa o entorno. Y esto es así porque al compartirse con sus compañeros y con el mundo se sociabilizan ciertas actitudes que se ven en la serie.
Y por otro estado esta la legitimización. Las series legitiman conductas, formas de comportamiento que ven en la pantalla y quedan legitimidades. Por ejemplo la de ‘El juego del calamar’ legitimaba que tu vales lo que puedas conseguir en dinero y valía hasta arriesgar la vida para conseguir esto legitimando la violencia de un modo muy claro. Vinos como después los jóvenes imitaban, en cierta medida, esos juegos.
En definitiva la familia puede hacer mucho. Ver las series en familia hace más difícil consumirlas de manera compulsiva. Comentarlas hace que se den cuenta de los mensajes que transmiten.
Por otro lado hay series que ayudan a plantearse cuestiones, como Black Mirror. Black Mirrow es como un espejo negro donde nos miramos. Plantea cuestiones que parecen de ciencia ficción pero que están a punto de llegar como la observación de todos a través de las cámaras, vemos lo que ocurre en China. Hay series que realmente nos ayudan a pensar.




