La compañía altoaragonesa AB Energía ha detectado un incremento de llamadas fraudulentas a sus clientes, suplantando la identidad de comercializadoras eléctricas con el fin de obtener datos personales y realizar cambios de contrato sin consentimiento. Ante esta situación, la empresa pide extrema precaución y ofrece consejos para evitar este tipo de engaños telefónicos.
Tipos de fraudes detectados
Según la investigación de AB Energía, se han identificado tres modalidades principales de estafa:
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Falsa distribuidora: el estafador asegura llamar en nombre de la distribuidora. Dispone de datos reales del cliente, como el titular, la dirección y el CUPS. Informa de un supuesto descuento no aplicado y solicita cuenta bancaria y DNI para “corregirlo”, pero en realidad realiza el cambio de comercializadora.
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Suplantación de AB Energía: se hacen pasar por personal de la propia compañía, indicando que el cliente paga demasiado y ofreciéndole una mejor tarifa. En realidad, el cliente cambia de comercializadora sin saberlo.
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Ofertas engañosas: otras llamadas proceden de supuestas comercializadoras que ofrecen regalos y grandes descuentos, prometiendo importantes ahorros si se cambia de compañía. Todo forma parte del engaño.
Recomendaciones de seguridad
AB Energía proporciona tres consejos clave para evitar caer en estas estafas:
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Verificar siempre la llamada contactando directamente con AB Energía al 900 190 300 o con el comercial personal.
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Nunca facilitar por teléfono datos personales como el CUPS, DNI o cuenta bancaria.
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No aceptar ofertas ni contratos telefónicos. Solicitar siempre la información por escrito al correo electrónico.
Compromiso con la seguridad
Desde AB Energía recuerdan que nunca realizan llamadas para hacer ofertas ni piden datos personales por teléfono. La empresa recalca su compromiso con la transparencia, la rigurosidad y la personalización del servicio, valores que han guiado su trayectoria durante más de 120 años.
Con la confianza de miles de clientes particulares y empresas, AB Energía mantiene su labor de vigilancia activa para proteger a los usuarios frente a prácticas fraudulentas.





