El envejecimiento es un proceso inevitable, sin embargo asumirlo de manera activa optimiza las oportunidades de salud y participación de las personas al mejorar su calidad de vida conforme suman más años.
Los estudios demuestran que quienes mantienen el cuerpo en movimiento, reduce en alrededor del 70% de las probabilidades de sufrir las discapacidades básicas vinculadas a edades avanzadas, es por ello que todos los gimnasios Basic-Fit de España incluyen un espacio pensado para personas de la tercera edad.
La clave para ralentizar los declives asociados a la edad
Cualquier movimiento corporal que involucre a un músculo esquelético y resulte en gasto energético que deba recuperarse, se conoce como actividad física, siendo el aparato cardiorespiratorio, el sensor principal de la respuesta ante ella y el mayor beneficiado cuando el cuerpo es mantenido regularmente en movimiento.
Para el adulto mayor, ejercitarse de forma regular no solo minimiza la aparición de condiciones, enfermedades o limitaciones de cara a la edad adulta, sino que incrementa la resistencia cardiopulmonar y músculo esquelético. La capacidad de coordinación, movilidad y fuerza se ven beneficiadas.
El ejercicio reactiva la capacidad de respuesta
Adicional a mejorar la homeostasis y la adaptación a estímulos externos, el ejercicio para personas de la tercera edad se traduce en el incremento de la velocidad de respuesta.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sociedad actual lidia con un enemigo silencioso de mucho peligro: el sedentarismo. Fomentar el envejecimiento activo y saludable previene en gran medida las discapacidades, al tiempo que se trabaja en la conservación de la salud.
Independencia y funcionalidad
Llevar un estilo de vida sedentario incrementa en un 85% las posibilidades de sufrir discapacidades capaces de comprometer la funcionalidad, principal motivo de dependencia para los adultos mayores.
Si bien las rutinas y frecuencias deben ser diferentes, el ejercicio en la tercera edad beneficia de la misma manera que para los más jóvenes, impactando a nivel físico, emocional y mental. El bienestar abarca el contexto socio-psicológico, en simultáneo que promueve la relajación, evita las tensiones y minimiza el estrés.




