NdP.
Desde este verano de 2012 la labor de los Agentes de Protección de la Naturaleza (APNs) en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara va más allá de la vigilancia y las actuaciones terrestres que habitualmente llevan a cabo estos profesionales y agentes de la autoridad dependientes del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.
El año pasado diversos APNs recibieron formación especializada a través del curso del Instituto Aragonés de Administración Pública «Seguridad en el descenso de barrancos en labores de Protección de la Naturaleza», y centrado en materias de técnicas de progresión con cuerda, anclajes e instalaciones, autorrescate, aguas vivas y todo lo relativo al deporte del barranquismo… Y ya para este año 2012 son diez los «forestales» capacitados para ejercer sus funciones diarias en zonas de difícil acceso como son el interior de los cañones y las zonas más agrestes de los espacios naturales protegidos de Aragón.
A lo largo de estos recorridos tan especiales los Agentes de Protección de la Naturaleza de Aragón se organizan en patrullas de varias personas que descienden un barranco de un extremo a otro, equipados con material técnico como pueden ser traje de neopreno, casco, arnés, mochila de barrancos, cuerdas de escalada, etc….
En su ruta van informando a los numerosos barranquistas sobre la normativa de protección del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, van observando las zonas con presencia de peces y demás fauna acuática, registran las áreas donde se producen impactos o daños al medio natural… e incluso desempeñan labores de recogida de basura en estas zonas remotas. Con todo ello finalmente elaboran un informe de incidencias observadas y completan una ficha de seguimiento de fauna y flora, en la que anotan la presencia de plantas rupícolas amenazadas, de anfibios de interés como el tritón pirenaico o de localización de nidos de aves protegidas.
De esta manera su labor en la Sierra y Cañones de Guara es mucho más efectiva a la hora de comprobar el estado medioambiental del espacio protegido y para velar por el cumplimiento de la normativa del Parque Natural sobre el descenso de barrancos.


