Los jóvenes estudiantes de Bachillerato del IES Martínez Vargas de Barbastro se han alzado con el segundo premio de la XI Competición Nacional de Simulación de Dirección Estratégica de Empresas. Se trata de un programa educativo que persigue el fomento del espíritu emprendedor entre jóvenes estudiantes de Bachillerato, convirtiéndoles durante 4 meses en auténticos directores de empresa. El concurso está organizado por la Fundación Junior Achievement, con el patrocinio de Hewlett-Packard, ING y madridEmprende.
Un total de 1.800 jóvenes de entre 16 y 20 años, procedentes de 73 centros educativos de 11 Comunidades Autónomas han participado en esta edición, a cuya final acudieron los 8 mejores equipos. El equipo barbastrense «Riik», formado por Alejandro Lisa, Rafa Riverola y José Bardaji, y coordinado por su profesor Saúl Moya, fue el segundo mejor y el único representante aragonés en la final.
La Competición Nacional de Simulación de Dirección Estratégica de Empresas pretende que los alumnos participantes lleven a la práctica los conocimientos teóricos aprendidos en matemáticas, dirección de empresas y economía. De este modo, durante el desarrollo del programa educativo los estudiantes pusieron en práctica su capacidad de decisión sobre asuntos clave como el volumen de producción, el precio de venta de sus productos, el gasto en publicidad, el presupuesto destinado a inversiones y a I+D.
Para los escolares barbastrenses éste es el primer año que cursan Economía de la Empresa y al parecer han aplicado perfectamente los conocimientos de su tutor. El concurso comenzó en noviembre y finalizó el 16 de abril en Madrid. Durante 4 meses, los 8 equipos finalistas demostraron sus habilidades directivas para intentar llevar a buen puerto sus proyectos; sin embargo, en la fase final se tuvieron que enfrentar a un mercado muy hostil: tuvieron que ser capaces de competir en un mercado muy vanguardista, con un producto decididamente obsoleto.
La ‘empresa’ barbastrense consiguió beneficios hasta el final, en el que ya tuvo pérdidas, frente a otras ‘empresas’ que cosecharon bancarrotas. «Teníamos un producto imaginario y teníamos que saber administrarlo y saber venderlo bien a pesar de que el producto se iba quedando obsoleto con el tiempo y cada vez había menos compradores. Empezamos produciendo mucho y subiendo el precio hasta que se pudo y luego empezamos a perder. Fuimos los que menos perdimos, aunque en época de crisis como ahora es lo normal. Cuando los mercados se desmoronan el éxito está en perder lo menos posible», señalan, como máxima aprendida de este concurso.
De los tres alumnos, al menos a uno le ha despertado «el gusanillo por emprender y conocer ese mundo, por eso quiero estudiar Administración de Empresas y si hay suerte me gustaría avanzar con algún proyecto», señala Rafa Riverola. El resto optan por la Historia o Ciencias Ambientales aunque valora la experiencia.
Escuela de emprendedores
Este no es el primer premio que este centro consigue en materia empresarial. En 2011, un grupo de alumnos del instituto barbastrense se alzó con la victoria en la décima competición nacional de Dirección Estratégica de Empresas de Junior Achievement en la categoría de Principiantes.
Además otro grupo está participando en un concurso similar y tiene opciones de ganar.
El profesor de estos alumnos destaca la convocatoria de estos certámenes y que los chavales puedan participar en ellos porque sirven para estimular su capacidad emprendedora como una vía laboral posible. «En España todavía tenemos la idea de que vamos a trabajar para otras personas y jefes, pero cuanto peor se ponen las cosas en el mundo laboral más tenemos que buscar ideas propias que nos pueda ayudar a tener un empleo y llegar a ser nuestros propios jefes», afirma el docente.





