Llegó la noche. Uno de los conciertos más esperados de Pirineos Sur estaba a punto de comenzar. Un inclemente clima amenazaba con pasar la fiesta por agua. Los dioses pirenaicos no tuvieron piedad, pero eso a Amaral le importó bien poco. Los aragoneses jugaban en casa. Se les vio con muchas ganas de agradar a un más que poblado auditorio. Ya de camino hacia Lanuza, se presagiaba que la entrada sería buena. Largas colas de coches aparcados nos daban la bienvenida a la entrada del pueblo.
Los fans de Amaral probaron su lealtad a base de estoicismo. Conviviendo entre música y lluvia, algunos se refugiaron bajo techo, pero una gran parte de los presentes quiso permanecer al pie del cañón. El grupo recompensó esta fidelidad con un repertorio variado y extenso. Clásicos como “Sin ti no soy nada”, “Días de verano”, “Cómo hablar” o “Kamikaze” arrancaron gritos al público, absolutamente entregados al pop-rock-folk de los maños.
El dúo zaragozano –formado por Eva Amaral y Juan Aguirre– han vendido alrededor de 4 millones de copias de su discografía, compuesta por seis discos de estudio, una edición especial y dos DVD en directo desde 1998 hasta la actualidad. ‘Estrella de mar’ fue su álbum más vendido, ocupa el vigésimo cuarto puesto en la lista de ‘Los 50 mejores discos del rock español’ confeccionada por la revista Rolling Stone, considerando que ‘supuso el despegue definitivo de Amaral, el disco que les llevó a la primera línea del rock español’. A lo largo de su trayectoria musical, el grupo ha cosechado numerosos premios entre los que destacan tres Premios Ondas de la Música, diez Premios de la Música, dos MTV Europe Music Awards y el Premio Nacional de las Músicas Actuales.
Además, tuvimos el placer de escuchar flamantes temas de su esperadísimo nuevo trabajo –se espera para septiembre de este año– como “Nocturnal”, “Ratonera”, “Cazador” o “Unas veces se gana y otras se pierde”. Uno de los momentos más relevantes de la velada nos sobrevino con la gran versión en castellano que hacen del clasicazo de Bowie, “Heroes”. Nada pudo arruinar el concierto en el Pirineo Aragonés de los chicos de Zaragoza, ni lluvia, ni frío. Sus devotos seguidores aguantaron el chaparrón y apoyaron sin descanso a uno de los grupos más importantes de la escena rock estatal.
Antes, la lisboeta Márcia se presentaba en el Valle de Tena. Según comentó ella misma, era su primera actuación fuera de su país. La chica no acusó este hecho, y facturó un concierto más que digno. Márcia nació en Lisboa el 19 Febrero de 1982. A los 12 años, empieza en la música. En secreto tocaba y probaba sonidos en la guitarra de 12 cuerdas de su hermano. Años más tarde, después de sus estudios en Bellas Artes y una breve aventura en el mundo del cine documental, se dedica cien por cien a la música.
Su delicada voz hizo las delicias de los asistentes, que ya comenzaban a llenar el Auditorio Natural de Lanuza. Combinó por igual canciones de su primer trabajo, ‘Dá’ –“Misturas”, “O Segredo”, “Pudera Eu” o “Cabra-cega”– como de su reciente álbum, ‘Casulo’ –“Sussurro”, “Delicado”, “Menina” o “Decanto”. Temas con alma y sentimiento indie ejecutadas en clave de rock-folk portugués. Una completa delicia para los oídos. Por supuesto, no faltó su tema más conocido, “A pele que ha em mim” (Quando o dia entardeceu)”, con más de dos millones de visitas en Youtube, y una bonita versión de “Luka” de Suzanne Vega, a la que recordó en su juventud en momentos puntuales.
Una actuación tierna y sensible, aderezada por la simpatía de la portuguesa, que intentó hablar en español en todo momento con la concurrencia. Dejó varios momentos hilarantes que hicieron que su conexión con todos nosotros subiera un par de peldaños. Un descubrimiento fantástico y exquisito.

