Tras recorrer la aljama de moros de Huesca, el historiador Ánchel Conte (Alcolea de Cinca), todo un experto en la materia, se adentra ahora en la sociedad musulmana que vivió en Barbastro desde el siglo XIII y hasta el siglo XVI.
La aproximación al colectivo moro de Barbastro no ha sido una tarea nueva para este historiador ya que en 2002 consiguió el premio literario en aragonés ‘Ziudá de Balbastro’ por su novela ‘Aguardando lo zierzo’, en la que habla de la emigración de una mora barbastrenses. En esta ocasión, el historiador se vio seducido por el archivero municipal Jesús Paraíso que le recomendó que debía estudiar los numerosos pergaminos y documentos relacionados con los moros en la Baja Edad Media.
Ánchel Conte ha buceado entre 800 pergaminos y ha encontrado documentación no sólo de la ciudad del Vero si no también de otras poblaciones de la comarca como Hoz, Enate y Naval, donde la comunidad mora fue destacada, y que reserva para una próxima publicación. Con este trabajo, de cuatro años de investigación en archivos, Conte rompe la idea generalizada entre los estudiosos de la materia de que apenas hay documentación sobre la aljama mora barbastrense.
«Hay documentación y el colectivo moro no era tan minoritario. Habría entre 120 moros en el Barbastro de la época lo que supondría entre el 6 o el 7% de la población. Así como en Huesca hay un barrio de moros específico, que es el de San Martín, en Barbastro convivían con los cristianos, puerta con puerta, por toda la ciudad, pero sobre todo en la Fustería. Además eran comerciantes, constructores, artesanos, … practicaban todos los oficios y eran unos barbastrenses y aragoneses más», señala el historiador.
Los moros de Barbastro eran vasallos de los Entenza, familia nobiliaria de la ciudad, acudían a su mezquita en la actual capilla de Santa Ana en la plaza del Mercado y tenían una buena convivencia con los cristianos y judíos. «La agresión a los moros de Barbastro viene por la parte institucional, por el Concejo y el Obispado de Huesca, no por la gente», explica Conte. Así, los poderes institucionales, tanto el civil como el religioso trataron de reprimir a este colectivo primero quitándoles su mezquita y posteriormente en la década de1520 obligándoles a un forzado bautismo.
La obra de este historiados llega hasta este hecho y con él se pretende dignificar «la vida de un colectivo aragonés que ocupaba un espacio antes de que llegaran los cristianos. Las minorías son las grandes víctimas de los fracasos colectivos de un pueblo», sentencia Conte.
El libro, autoeditado por el autor en la imprenta Gráficas Barbastro, se presentaba recientemente en el Aula Magna de la UNED de la capital del Somontano por el responsable del centro de la Memoria de las Migraciones de Aragón, Juan Carlos Ferré, y el historiador Juan José Nieto que ha elaborado los índices de la obra. Ambos destacaron que esta obra viene a llenar un vacío en la historiografía local y la definieron como un manual de referencia de la época y como la «primera historia medieval seria y moderna de Barbastro».
Este jueves Ánchel Conte presentará su trabajo en Huesca en una jornada dedicada a descubrir la morería oscense a través de un paseo con salida del Archivo Histórico Provincial a las 17.30. Posteriormente el libro ‘La Aljama de moros de Barbastro’ se presentará a las 20.00 en el Centro raíces (calle La Campana 1).


