El Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, ha felicitado a Cáritas Huesca y a todos los voluntarios «por su compromiso de atención a los más necesitados, y sobre todo en momentos como el actual, cuando ha aumentado el número de familias que atraviesan serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas de alimentación». El máximo responsable de la DPH ha recordado la necesaria corresponsabilidad «de las administraciones para con los sectores sociales que más están padeciendo las consecuencias de la crisis» y en este sentido ha argumentado que desde la Diputación de Huesca viene siendo habitual y periódica esta ayuda y colaboración con los colectivos y organizaciones que trabajan con los más desfavorecidos.
«En un momento como el actual la obligación de las instituciones es actuar y al igual que venimos haciendo en los últimos años, en la Diputación de Huesca estamos ampliando los recursos a disposición de los colectivos que trabajan con sectores desfavorecidos», ha dicho Antonio Cosculluela, quien ha recalcado que «no hacemos otra cosa que utilizar los recursos que los ciudadanos ponen a nuestra disposición para devolverlos a aquellos que están atravesando dificultades».
Hoy, en su visita a la despensa solidaria que Cáritas Diocesana de Huesca ha denominado San Francisco Javier y que está ubicada en la calle Sancho Ramiro de Huesca, ha estado acompañado por el diputado responsable de Bienestar Social, Luis Felipe, quien ha recordado que la DPH ha financiado con 20.000 euros esta iniciativa que comenzó su andadura este verano y tienen como horizonte atender a 200 familias de Huesca que se encuentran en situación de necesidad. Por el momento, como han explicado Pilar Polo y Jaime Esparrash, atienden a un centenar de personas. Ambos han agradecido la ayuda de la DPH.
La despensa solidaria es una iniciativa surgida a raíz del aumento de las demandas de alimentación en la ciudad de Huesca: la demanda de ayudas que recibe Cáritas Huesca se ha incrementado en los últimos 4 años un 1.700%. El reto de esta despensa es atender la demanda de alimentación de primera necesidad, poner en marcha el sistema de redistribución de bienes a quienes más lo necesiten y además se genera con esta iniciativa un recurso social a través del cual los usuarios adquieren habilidades en gestión de economía doméstica, hábitos de limpieza y de alimentación. En ella hay productos alimentarios y de limpieza e higiene, hay un apartado también con alimentos para nutrición infantil e incluso se distribuyen también alimentos como uva, que esta misma mañana ha llegado aprovechando la actual época de vendimia.
Se atiende a las familias que reúnen condiciones como tener hijos menores a su cargo, desempleados de larga duración, con graves dificultades que impiden la manutención y afincados en Huesca. Los productos que llegan hasta la despensa son donaciones de particulares, entidades u otras organizaciones como el Banco de Alimentos y una red de unas 20 personas voluntarias realizan el trabajo de distribución a las familias dos días a la semana en el local que la Compañía de Jesús ha cedido temporalmente a Cáritas para este uso.



