NdP.
La situación que se está viviendo en estos momentos en la ribera del Ebro no es, desgraciadamente, nueva en los últimos años.
Los agricultores y habitantes de la ribera ven en demasiadas ocasiones como el río Ebro abandona su cauce y anega sus campos de cultivo y viviendas, causando graves pérdidas económicas y poniendo en riesgo sus vidas.
Estas inundaciones son debidas a la falta de limpieza del cauce del río, ya que cuando estaba permitido realizarla estas no se producían.
Está claro pues que la limpieza del cauce es el medio más eficaz e inmediato para impedir que se produzcan estas inundaciones. Desde Asaja consideramos intolerable que debido a excusas medioambientales, irracionales, falsas e injustas los habitantes de la ribera del Ebro tengan que vivir con el miedo de ver como el río les va a arrebatar su casa, su medio de subsistencia, poniendo en riesgo su propia vida.




