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La organización agraria, que participa desde hace casi tres décadas en la Feria Regional de Maquinaria Agrícola de Barbastro (FERMA), presentará en esta edición su proyecto de Biomasa, «energía muy vinculada al sector agrario, limpia y rentable sin subvención y que además puede ayudar en problemáticas como la ordenación de la masa forestal de la provincia y la lucha contra los incendios aprovechando la riqueza que posee el Altoaragón», señalaba el secretario general de ASAJA Aragón, Ángel Samper.
Comenzará la jornada técnica el viernes día 24 a las 19.00 horas; los ingenieros agrícolas Eduardo Torres y José Antonio Salas analizarán la situación de los cultivos del almendro y olivo, situación sanitaria, mercado y situación de producción para esta campaña 2012, además de facilitar información sobre las técnicas de poda en nuevas variedades de estos cultivos.
Tanto en almendro como en olivar la campaña va a ser muy irregular, con afecciones como heladas o la fuerte sequía, que han dañado severamente algunas zonas.
El plato fuerte de las jornadas vendrá a partir de las 20.00 horas con la presentación del ingeniero industrial Joan Jordi Jané del proyecto de ASAJA en biomasa, la utilización de subproductos de almendro y olivo en la producción de energía (cáscara de almendra, hueso de aceituna, restos de poda,…), los tipos de caldera existentes y sus características, la ordenación de masas forestales para la utilización de recursos en biomasa, como las astillas de maderas forestales o de poda de leñosos. Según Ángel Samper, «la apuesta de ASAJA por esta energía es muy clara y fuerte; los precios actuales y futuros de los combustibles fósiles, hacen que la biomasa pueda ser una alternativa muy útil en el sector agroganadero y agroindustrial. Pensemos en nuestro territorio y sus características y vemos que hay muchas posibilidades por los recursos de que disponemos».
Desde ASAJA Aragón se considera que la biomasa es una energía que produce muchos beneficios y no genera problemas ni impacto como otras: «es limpia, es rentable por sí misma sin subvención; ayuda en la lucha contra los incendios, puede asentar población en el medio rural y puede ser un elemento muy útil en la ordenación de los recursos forestales. No se puede pedir más, es casi perfecta», concluye Samper.

