
El Ayuntamiento de Barbastro ha dejado en suspenso el expediente de la granja de cerdos que un promotor barbastrense ha comenzado a construir hace unas semanas en las inmediaciones de El Pueyo hasta que se adopten «medidas correctoras» en el paisaje, según informan desde el área de Urbanismo.
El propietario, un ganadero barbastrense, presentó un proyecto para construir una granja de 1.999 cerdos en una finca que tiene lindante con el camino de El Pueyo y muy próxima a la plaza del Sol, lugar de encuentro de peregrinos para ascender al santuario. El proyecto cumple los requisitos urbanísticos y medioambientales y en su plazo de exposición pública no ha recibido alegaciones, a pesar de las críticas de algunos colectivos conservacionistas de la ciudad del Vero.
Sin embargo el Ayuntamiento ha decidido aplazar momentáneamente este expediente al comprobar como los movimientos de tierra realizados, un gran talud y explanada que sobresale del camino, superan lo presentado en el proyecto para conseguir la licencia de obra.
«El Ayuntamiento ha paralizado la obra y se le requieren documentos y una restitución paisajística porque lo que se ha hecho no se puede hacer. El Ayuntamiento se reserva cualquier acción legal que pudiera venir después. Si el proyecto se somete a lo que verdaderamente puede hacer el empresario podrá seguir con la actividad», afirmó el concejal de Urbanismo Iván Carpi. El edil explica que el paisaje «se ha modificado en unas medidas que no se puede modificar y el promotor deberá cambiar el proyecto y sobre todo restituir el paisaje que encontró rebajando la loma que ha creado y plantando arbolado».

Esta paralización llega tras la denuncia presentada por el cuerpo de Agentes de la Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón por alteraciones en el paisaje de El Pueyo. El cuerpo de protección de la naturaleza denunciaba que las dimensiones del talud levantado son muy elevadas y también critican que se haya arrancado carrascas y otro arbolado de monte bajo lindante con el camino. Medidas que han llevado a la paralización provisional del expediente.
El promotor de esta granja defiende la actuación realizada. Recalca que el proyecto de la granja no recibió ninguna alegación en el periodo de exposición pública y que este tipo de explotaciones cuentan con un reglamento escrupuloso por parte del Gobierno de Aragón. Asegura que realizó una explanación en toda su finca pensando en una futura ampliación de la granja, que de momento a medio plazo no contempla.
Por otro lado subraya que el proyecto sigue adelante y que se está redactando las medidas correctoras que deberá presentar al Ayuntamiento, entre las cuales deberá reponer arbolado. Y sobre las críticas al proyecto recuerda esta ubicación cumple con las distancias al casco urbano y a otras explotaciones.
Precisamente esta ubicación ha generado la aireadas críticas de Montañeros de Aragón que denuncia que se ha alterado notablemente un paisaje simbólico muy apreciado y transitado por los barbastrenses. Asimismo también advierten de las afecciones en el entorno que tendrá esta explotación (escorrentías, olores, impacto visual …). Por ello piden a la administración una protección medioambiental especial para el entorno del santuario.



