El Ayuntamiento ribereño aprobó ayer en pleno extraordinario cifrar la cantidad por la que pagaría por el parking cubierto de la calle Corona de Aragón en 1.363.702 euros, lejos de los tres millones que pedía la constructora y gestora de este inmueble Explotaciones Monzón S.L., que entró en quiebra el pasado mes de junio.
Por la ley de contratos, el Ayuntamiento se hacía con la propiedad de este parking el 30 de junio, que no ha tenido el rendimiento esperado, y tenía seis meses para presentar su oferta de compra. En todo este tiempo, los técnicos municipales han realizado informes técnicos, se ha restado a la inversión realizada por la empresa su amortización por el uso, y se han atendidos las alegaciones presentadas por el administrador concursal. En un principio el Ayuntamiento valoró en 9.560.000 euros la cantidad a pagar, pero tras estimar las alegaciones del administrador –que está liquidando la empresa en quiebra- se optó por subir la cantidad 400.000 euros más.
La aprobación de esta cantidad contó con los votos a favor del equipo de Gobierno (PSOE y Cambiar) y también del PAR que da por bueno los informes de los técnicos municipales. Pero el PP volvió a mostrar su rechazo a este proyecto y que la aprobación en pleno hubiera llegado el último día de plazo, habiéndose podido realizar con más premura. Asimismo los populares recodaron como su grupo ya votó en contra hace diez años cuando se planteó construir este parking.
A partir de ahora deberá ser el administrador concursal quien decida si acepta la partida propuesta por el Ayuntamiento. En caso contrario, el asunto podría dirimirse en los tribunales, en primera instancia en el Contencioso de Huesca.
El alcalde Álvaro Burrell manifestó la intención del equipo de Gobierno de abrir un debate con todos los grupos para decidir el futuro de esta infraestructura «ya que se trata de un tema de ciudad y tenemos que sentarnos todos a hablar para tomar una decisión lo más consensuada posible». El primer edil espera llegar a un consenso entre todas las fuerzas para decidir si el parking se vende en su totalidad o sólo una parte, reservándose el Ayuntamiento un espacio para usos municipales.
El primer edil defendió la pulcritud del informe y la legalidad del proceso y aseguró que el precio «es firme y sólo quedan dos opciones, aceptar la propuesta por el administrador concursal y cobrarla o iniciar una serie de recursos».
Burrell señala que en caso de que se acepté el precio, el Ayuntamiento se pondrá manos a la obra para establecer las condiciones de pago.


