La ciudad del Vero arrancó sus fiestas mayores, en honor de la Natividad de Nuestra Señora, con buen tiempo y buena ambientación en las calles a pesar de caer uno de sus días grandes en laborable. La amenaza de lluvia no se consumó y las nubes permitieron ver un pasacalles – con buena temperatura- de carrozas y grupos de animación muy concurrido de público, en su mayoría barbastrense y comarcano.
Pero las fiestas ya habían comenzado con animación horas antes. En la noche previa al disparo del chupinazo, numeroso público llenó el Espacio Interpeñas para escuchar a la Bogus Band, el grupo aragonés de versiones que levantó el telón para cinco días de conciertos. Anoche, precisamente, fue el turno del popular locutor y dj de Cadena 100 ‘El Pulpo’.
Antes de acudir al acto inaugural del Espacio Interpeñas, con todos los presidentes de las peñas, el concejal de fiestas y las Damas, cientos de peñistas degustaron una popular cena en la calle General Ricardos, ofrecida por la peña Pómez.
La noche se hizo larga y muchos jóvenes acudieron, como manda la costumbre, sin dormir al ‘chupinazo’ en la plaza de la Constitución, frente al Ayuntamiento. El alcalde Antonio Cosculluela cedió al concejal de fiestas, Iván Carpi, el ‘honor’ de prender el cohete anunciador y a su estallido la plaza fue un clamor. Pelotas hinchables, guerra de cava y vino, cánticos, camisetas empapadas en alcohol, … la fiesta juvenil en estado puro.
Arriba, desde el balcón del Ayuntamiento, el pregonero del Vero, Luis Montes, se estrenaba con un pregón escrito de su puño y letra, tras sustituir al veterano Jesús Labara, que lo había firmado en las últimas décadas.
El pregón, que tras ser leído en el balcón de la Casa Consistorial, se recitaría más tarde a lo largo del pasacalles, estuvo trufado de referencias a los acontecimientos más destacados que han tenido lugar en los últimos 365 días. «He querido dedicar unas letras a casi todo el mundo, sobre todo al evento que se ha celebrado sobre Petronila de Aragón, los toros, los actos públicos más representativos de las fiestas, y el punto crítico lo he dedicado para los Festivales del Vino, y el morbo que ha habido sobre si la nueva ubicación era o no un éxito; ya lo digo en el pregón, que la Muestra Gastronómica no tiene caducidad», aseguró.
Por su parte, el alcalde Antonio Cosculluela pedía que las fiestas se desarrollaran de forma pacífica y respetuosa. «Lo que más nos preocupa a los responsables locales es que la convivencia se desarrolle de la mejor manera posible. Queremos que la gente se divierta y que convivan. Nosotros trataremos que no pase nada, y ojala no llueva», señalaba el primer edil.
Cabalgata crítica
El dragón Belaín, los gigantes y cabezudos abrieron una Cabalgata del Pregón en la sobrevolaron las cigüeñas que anidan en la torre de la Catedral. La polémica con la prohibición de retirar los nidos de la torre de la Catedral de Barbastro fue el dardo que lanzaron dos peñas emblemáticas de la ciudad del Vero que aprovecharon la Cabalgata del Pregón –el acto principal con el que se inician las fiestas de la capital del Somontano– para ilustrar esta controversia. La peña Ferranca y la 96º recrearon en sus carrozas la torre de la Catedral anidada por varias cigüeñas. Los ferranqueros incluso llevaron este tema a su tradicional pancarta, símbolo de la crítica festiva, en el que ironizaban sobre los excrementos de estas aves.
Otro motivo de crítica fue la original carroza y su escenificación que montó el barrio de san Joaquín, criticando el estado de abandono del denominado ‘Paseo de los Enamorados’ cubierto por la maleza. Ataviados de época, vecinos del barrio fueron entregando a los vecinos y a las autoridades, que observaban la Cabalgata, desde el palco en el Paseo del Coso, fotos sobre el estado actual de este paseo urbano en la ribera del Vero.
El resto de carrozas estuvieron dedicadas al Festival del Vino Somontano, como la del barrio de san Fermín –que acogió por primera vez el evento-, o a la brujería como la del barrio de san Hipólito. No faltaron tampoco las carrozas de otros pueblos, como los de Hoz de Barbastro, habituales desde hace varios años.
Tras recorrer las principales calles de la ciudad, anoche las carrozas desfilaron el Paseo del Coso para participar en el tradicional Coso Blanco, uno de los actos más genuinos y vistosos de las fiestas. Una batalla de confeti y serpentinas, que dejó este bulevar del mismo del color albino.
La orquesta Boston, en doble sesión, sacó a bailar al público de mayor edad en la primera noche festiva en la verbena de la plaza de San Francisco.
«Buena sintonía» en el arranque festivo
El concejal de Fiestas, Iván Carpi, realizaba un balance satisfactorio de lo que ha sido la primera jornada festiva que se saldó sin incidentes reseñables. El edil destacaba «la buena sintonía y la animación» que ha imperado en la Cabalgata del Pregón al igual que en el resto de los actos programados. «Estamos especialmente contentos, de la afluencia masiva de los barbastrenses y de los visitantes y del buen ambiente que estamos disfrutando, de hermandad, de buena sintonía. El tiempo está respetando que las fiestas sean como son en la calle, plurales, culturales, …Destacaría toda la colaboración de los barrios para que el pasacalles sea cada año mejor», señalaba Carpi.
Hoy será el día de los mayores con un vermú en el Centro de Día del IASS amenizado por la charanga Sugarri. En la residencia, los ancianos disfrutarán de un chocolate a las 17.00 y a partir de las 18.30 tendrá lugar la fiesta para la tercera edad con baile en la plaza del Centro de Congresos.
Los niños tendrán un concurso de dibujo en la plaza del Mercado y las peñas montarán su Grand Prix en la plaza de toros.





