Los barbastrenses honraron ayer a su patrona, la virgen del Pueyo, en la efeméride de su nacimiento que es además el día grande y último de las fiestas de la ciudad del Vero. Lo hicieron con el acto más vistoso y uno de los más emotivos de cuantos se celebran, la ofrenda de flores y frutos a la virgen que organizan la asociación de Amas de Casa y Consumidores Somontano.
Por la alfombra roja que une el Paseo del Coso con la plaza Aragón, donde se colocó el altar con la nueva peana de la virgen, cientos de vecinos de Barbastro y de otras poblaciones del Somontano, como Hoz de Barbastro, acudieron ataviados con trajes regionales, de peñista o de fiesta para rendir pleitesía a Nuestra Señora.
La ofrenda arrancó a las 11.00, con la oración a la virgen de un representante del barrio de San Joaquín, y duró una hora. El Cabildo Catedralicio y el obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, presidieron la ofrenda en la que estuvieron presentes el alcalde Antonio Cosculluela y miembros de la Corporación Municipal, el presidente de la Comarca, Jaime Facerías, y el consejero de Economía, Francisco Bono, en representación del Ejecutivo autonómico.
Cada año en la ofrenda se ven más trajes tradicionales, sobre todo de gala del Somontano, aunque también de otras comarcas altoaragonesas y zonas como la alta Ribagorza oriental, así como los habituales indumentarias de baturros. Y también muchos matrimonios jóvenes con sus hijos lo que garantiza la continuidad de esta tradición.
En cuanto a las ofrendas, la virgen contó con un florido altar que se pudo ver durante toda la jornada de ayer, tal y como quería la asociación de Amas de Casa y Consumidores Somontano «porque queríamos que la huella del día 8, una jornada tan especial para los barbastrenses, perdurara y todo el mundo la pudiera admirar».
En cuanto a los frutos y otros productos, como tomates rosas, serán repartidos a los centros asistenciales de la ciudad.
Al término de la ofrenda, un grupo de mujeres de las Amas de Casa y Consumidores Somontano se encargó de llevar en procesión a la Virgen hasta la catedral, donde el obispo Milián presidió la eucaristía cantada por la Coral Barbastrense.
La presidenta de la asociación de Amas de Casa y Consumidores Somontano, Maria Carmen Eustaquio, se mostraba satisfecha del desarrollo de la ofrenda «que cada año va a más y la gente se viste junto con sus hijos con trajes tradicionales. El Paseo del Coso ha estado lleno de gente que a pesar de salir por la noche ha madrugado para venir a la ofrenda, sobre todo los jóvenes y eso es lo que importa».
Para el año que viene la ofrenda podría tener una importante variación. Según explicó Eustaquio la intención de la asociación es que la virgen, a la salida de la Catedral, sea llevada en procesión por delante del Ayuntamiento, la Academia Cerbuna y el Paseo del Coso, y durante el recorrido se cante una salve compuesta para la ocasión.
Los actos festivos continuaron con la última salida de la comparsa de gigantes y cabezudos, acompañados por la fanfarria Sugarri.
Por la tarde, llegó la tradicional corrida de toros en la que los ‘toreros de dinastía’ Julio Benítez ‘El Cordobés’, Sebastián Palomo Linares y Ángel Teruel lidiaron seis toros de la ganadería de José Luis Iniesta.
Los niños disfrutaron de su fiesta infantil en la plaza del Mercado a cargo del grupo Almozandia.
Tras la retreta de fiestas, en las que nuevamente volvieron a salir a la calle las carrozas, las peñas y las Damas, llegó la clásica actuación de La Ronda de Boltaña en la plaza de San Francisco ante numerosos de sus incondicionales.
El telón se bajó tras la quema de fuegos artificiales, si bien, las fiestas tuvieron su epílogo en el Espacio Interpeñas que llevó la juerga hasta la madrugada.



