Ayer por la mañana cientos de personas nos concentramos en la puerta del hospital general de Barbastro respondiendo a la llamada de la recién nacida Plataforma para la Defensa del Hospital de Barbastro, Plataforma que tiene como objetivo impulsar las prestaciones de nuestro hospital en todos los órdenes y evitar su degradación paulatina.
No voy a entrar a enunciar las causas y motivos de esta concentración, pues son de sobra conocidos por un amplio espectro de la ciudadanía y voces más autorizadas que la mía han dado cuenta, dan y darán, de ellos. La sanidad es uno de los pilares maestros de esta sociedad, si falla, la estructura social acaba cediendo.
Pero la muy grave problemática hospitalaria no debe opacar ni sustituir la muy grave problemática que en otros órdenes sufre nuestra ciudad. Problemas estructurales. Para no reiterarme con repetidas preguntas voy a resumir en una y de forma directa el requerimiento sobre el modus operandi a seguir para afrontarlos:
¿Hay que convocar concentraciones y manifestaciones por todo el casco urbano de la ciudad para que se encaren y resuelvan con rapidez y solvencia la gravísima carencia de viviendas sociales, protegidas y libres, la ausencia de suelo industrial urbanizado y puesto en el mercado ( de esto también saben mucho en la Diputación General de Aragón, DGA), el retorno del ferrocarril, imprescindible para el desarrollo , cuyo retorno posibilitaría la construcción de una estación intermodal tren-autobús solucionando de paso la patata caliente de la obsoleta estación de autobuses, la ocupación y uso de las dieciocho hectáreas del antiguo cuartel militar, un nuevo y acondicionado cuartel de la guardia civil, una escuela de música y danza digna de estos tiempos con su auditorio ad-hoc, unas instalaciones deportivas modernas y completas para todos los deportes con demanda social y estableciendo prioridades (como buen aficionado y socio de la Unión Deportiva Barbastro, todos los días que se disputan partidos en el municipal paso vergüenza ajena por el sonrojante estado del césped ,propicio a graves lesiones de jugadores y trio arbitral , ante la mirada atónita y escandalizada de cuantos seguidores de los equipos visitantes vienen procedentes de Cataluña, Islas Baleares y Región Levantina) , una excavación y puesta en valor de una excepcional necrópolis musulmana a las puertas de la ciudad, la creación de un museo arqueológico municipal y/o comarcal como otras poblaciones de Aragón tienen ( Borja, por ejemplo) , un aparcamiento de camiones suficiente y vigilado que desaloje de nuestras calles, siempre las mismas , claro, este tipo de vehículos que no tienen dónde ubicarse correctamente, una ampliación del Centro Universitario de la Universidad Nacional de Educación a Distancia – UNED – que en su día ya dispuso de proyecto y presupuesto aprobados y que la pandemia COVID mandó al traste…..?
Para más INRI cuando se anuncia a bombo y platillo que tras siete años de lucha y peticiones se consiguen logros para nuestra ciudad como el Bachillerato Artístico, no se aclara que llega tarde, poco y mal. Este Bachillerato tiene dos vías y a Barbastro solo llega una, o sea la mitad del Bachillerato Artístico. Y seguramente se queda algo más en el tintero.
Señor alcalde. Señores y señoras integrantes del equipo de gobierno municipal y del resto de partidos políticos de la oposición: ya vale. Problemas que arrastran lustros, décadas sin solución (con equipos de gobierno municipal de todos los colores políticos) no aguantan ya las excusas y pretextos de siempre, de mal pagador, de nuestra camaleónica clase política local. No es de recibo que hoy nuestro alcalde haga unas declaraciones diciendo que a veces la movilización ciudadana logra objetivos y que él también es un ciudadano. Entonces ¿para y por qué se metió Vd en política? ¿por y para qué es Vd. alcalde? ¿para qué sirve entonces la clase política, nuestros diecisiete representantes de la Plaza de la Constitución?. Resuelvan. Y resuelvan ya. No más macanas como se dice en Argentina (cuentos chinos). La putrefacción de los problemas sin resolver deriva, dirige al cuerpo electoral, hacia la abstención o hacia opciones políticas de planteamientos extremistas, radicales, con soluciones simplistas y peligrosas. No olviden, y saquen su corolario, su moraleja, del viejo aforismo: se puede engañar a mucha gente durante mucho tiempo pero no se puede engañar a mucha gente todo el tiempo del mundo. Apúrense, que se acercan las elecciones.



3 comentarios
Señor Fernando: cada uno en la vida elige que responsabilidades decide asumir y cuáles no. A lo hecho, pecho. En una sociedad democrática el derecho a la crítica de la gestión pública es connatural a la esencia de la democracia de la sociedad civil. Vd personaliza su comentario en el autor del artículo no entra al análisis de su contenido. No es este el lugar adecuado para eso. Las cuestiones personales dirímalas viéndose con él ya que al parecer lo conoce, seguramente le aclarará cualquier tipo de cuestión encantado de la vida. Tampoco me parece de recibo decir o aconsejar a los demás como tienen que vivir. El autor firma con su nombre y apellidos , Vd no. ¿ Como debe interpretarse esto ? ¿ cobardía ? ¿ murmuración ?. Recapacite Fernando y haga acto de presencia.
Esta legislatura en Barbastro se define con una palabra, NADA, es lo que se ha hecho, y eso teniendo a un alcalde a sueldo y otros concejales, solo se dedica al postureo , cuando las ciudades vecinas tienen buenos proyectos.
Aunque soy de derecha votaré a la oposición para darle la oportunidad. No estamos para perder el tiempo en memeces.
Y porque me duele que mis impuestos paguen la vidorra de ineptos.
Porque no me gusta que mis impuestos
También habría que decir que es el momento de que todas esas personas, como el autor del artículo, que parecen tener las cosas claras, los problemas diagnosticados y las soluciones pensadas, dieran un paso al frente y nos dieran la oportunidad de votarlos.
Entiendo y comparto buena parte de la crítica, y comprendo que entra dentro del juego. Pero ese ímpetu, máxime cuando además se dispone de tiempo, hay que ponerlo al servicio de la ciudad.