Entrevista a Pilar Gonzalbo, presidenta de la Asociación de barrio “El Ariño” de Barbastro.
Paula Gracia: Pilar, ¿Cuándo y por qué se constituye este barrio?
Pilar Gonzalbo: Somos una entidad urbanística creada en 1978. A principios del año 2000 decidimos crear la Asociación del barrio para poder optar a ayudas municipales y a homologarnos con los barrios.
P.GRA.: ¿Cuánta gente vive y con qué servicios cuenta?
P. GON.: Construidas hay unas 50 casas en las que un 70% viven todo el año y el resto son usadas como segundas viviendas en épocas festivas y vacaciones.
Nosotros gestionamos todos los servicios como el agua, la electricidad, etcétera. Los conservamos con la idea de entregarlos al Ayuntamiento. Durante mucho tiempo hemos estado intentando entregar ya servicios. Con esta última corporación municipal, con el alcalde Fernando Torres hay buena sintonía y vamos a empezar a entregar el alumbrado. Posteriormente queremos entregar el agua potable.
En el barrio El Ariño se vive de otra manera. No tenemos tiendas ni bares, lo más cercano en verano es el bar de las piscinas, un servicio que se agradece, pero el barrio como tal no tiene ningún servicio de este tipo.
P.GRA.: ¿Qué actividades realiza la asociación de vecinos?

P. GON.: Intentábamos estar en todas las actividades que nos pide el Ayuntamiento. Hemos participado dos veces en la Interbarrios, asistimos a las reuniones, colaboramos en la ofrenda de flores… intentamos estar en todos sitios, pero en algunas ocasiones se nos hace difícil debido a las pocas personas que somos. Pese a ello queremos hacerlo aunque cada vez cuesta más reunir a gente y movilizarla. Debemos tener en cuenta que este es un barrio en el que no hay muchos niños, estos son los que dinamizan y mueven las fiestas.
P.GRA.: Cómo es su relación con el complejo deportivo y piscinas de El Ariño?

P. GON.: Somos dos entidades diferentes, estamos una al lado de la otra, y sí que hay muchos vecinos que somos socios de la SMA y nuestros hijos o nosotros solemos frecuentar las instalaciones o ir al bar.
Nosotros tenemos partes compartidas, suministramos agua potable al bar de la que gestionamos en el barrio, compartimos depuradora, pero a la somos dos entidades jurídicas diferentes.
P.GRA.: Hasta su urbanización también se puede llegar por el camino de La Boquera, lleno de parches. ¿Consideran que se podría acondicionar mejor para tener así un acceso más seguro que por la A – 123?

P. GON.: Esta es una lucha que hemos tenido siempre, durante mucho tiempo la carretera que entra hasta la urbanización que pertenece a la carretera nacional, pertenece a la confederación hidrográfica y la arreglábamos los vecinos ya que la CHE nunca tenía presupuesto para ello. Hace muchos años tuvimos la colaboración DPH a través de Antonio Cosculluela y la arreglaron hasta la entrada. Pero de ahí hasta la entrada de la boquera, en la parte baja, no ha habido sintonía política, alegaban que ya teníamos lo otro. Nos gustaría tener los dos accesos, ya que el acceso de abajo es mucho más seguro. El acceso de arriba desde la carretera es muy peligroso, a veces los coches vienen embalados desde la subida del Ariño. Pero para ello necesitamos consenso de las organizaciones políticas para lo que es necesario más tiempo y el gran inconveniente es la gran cantidad de dinero que supone.
P.GRA.: ¿Cómo valoraría la relación que tiene la asociación con el Ayuntamiento de Barbastro?

P. GON.: La relación ha sido muy buena con los dos alcaldes, tanto como con Antonio como con Torres, pero lo que sí que hemos encontrado actualmente es una sintonía para entregar los servicios de la urbanización y poder seguir haciendo más. A través de la concejala, Raquel Salas, se ha creado una relación muy dinámica y cercana, nos da tranquilidad para transmitirle nuestras dudas o inquietudes. Ahora nos han prestado una buena ayuda para el alumbrado de 123 parcelas. Hay que estar encima, cosa que en otros barrios no ocurre, pero aquí tenemos que enfrentarnos a este tipo de trabas.
P.GRA.: Alguna otra cuestión que quiera aportar.
P. GON.: Es un barrio en el que se vive muy bien, muy tranquilo. Muchas de las nuevas parejas jóvenes que vienen a vivir preguntan si hay buena conexión a internet y línea telefónica; estamos reclamando una buena conexión. Además, nos gustaría reclamar que el transporte público llegase hasta nosotros, aunque sea una vez al día. Tenemos gente mayor que no puede conducir y lo necesitan.

