Barbastro se vistió ayer de rosa. Comercios, bares y restaurantes y balcones de viviendas lucían lazos, pañuelos o globos del color que simboliza la lucha contra el cáncer. Pero lo más importante fueron el millar de corredoras, de doce años hasta octogenarias, que se vistieron la camiseta oficial de la II Carrera de la Mujer organizada por el Club Atletismo Barbastro para recaudar fondos a favor de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).
La prueba fue un hito social, deportivo y ha pasado ya a los anales de la historia de la capital del Somontano. Cinco horas después de que se abriera la convocatoria de esta carrera se agotaron el millar de inscripciones. Algo inédito. Y además es la prueba deportiva que hasta la fecha a más participantes ha reunido en la ciudad del Vero.
Desde Nerea Clemente, nacida en 1992, hasta la más veterana Pilar Gran, nacida en 1927. Desde los doce hasta los 87 años, a lo largo de ese abanico, mujeres llegadas de las provincias de Huesca, Zaragoza y de Cataluña, pero sobre todo del Somontano, tomaron el Paseo del Coso y las principales calles del ‘barranqué’ para formar una solidaria y lúdica marea rosa. El motivo doble: practicar deporte pero sobre todo sensibilizar sobre la importancia de apoyar la lucha contra el cáncer. Gracias a su inscripción, el club organizador pudo destinar 6.000 euros a la AECC para poder sufragar acciones en Barbastro como poder contar un día más con servicios psicológicos, o realizar talleres de risoterapia para las mujeres afectadas por esta enfermedad.
El cheque lo entregó la ganadora por dos veces de esta prueba, la campeona barbastrense María Llorens, y el presidente del club atletismo Fernando Torres al presidente de la entidad. Antes se entregó el premio Aguas de Barbastro a la corredora más joven y El Cruzado Aragonés a la de mayor edad.
Llorens volvió a ser la más rápida con un crono de 15.37. Le siguió la estadillana Carmen Sahún con 16.18 minutos. Y tercera fue la binacetense Silvia Baringo con 16.59.
Pero realmente el aspecto deportivo ayer, al igual que el año pasado, fue lo de menos. Fue una mañana en la que reinaron las mujeres, el deporte y la salud. Para ello los gimnasios de la localidad y el centro de yoga Prana realizaron varias exhibiciones de zumba, artes marciales, estiramientos y ejercicios de respiración.
Todas las participantes se llevaron unos obsequios y hubo sorteo de regalos.
La atleta y doctora María Llorens destacó el carácter solidario de la prueba «que sirve para ayudar a toda la gente que tiene que luchar contra el cáncer. Es verdad que su incidencia está aumentando en los últimos años pero también hay tratamiento. Hay que animar a la gente a hacer deporte y llevar una vida saludable que pueden ayudar a eliminar los factores de riesgo».


