La ciudad del Vero ya se encuentra en fiestas. El disparo del chupinazo a cargo de Enrique Cancer, ex magistrado del Tribunal Supremo, inició oficialmente al mediodía de ayer las fiestas en la plaza de la Constitución con el jolgorio peñista y de los grupos que se concentraron para recibir el baño de cava y alcohol, así como para escuchar el pregón de las fiestas.
Previamente, las fiestas comenzaron la noche anterior con la buena entrada que registró Interpeñas para la actuación de Los Gandules y la rumba de La Pegatina en el Pómez Festival.
Al margen del día de la patrona, el 8, la jornada del 4 es el día grande ya que además del chupinazo se concentran actos emblemáticos como la Cabalgata del Pregón y el Coso Blanco.
Este año la Cabalgata fue muy participativa y estuvo enriquecida por los barrios de la ciudad como San Hipólito, Entremuro, San Juan y San Joaquín. A ellos se unieron poblaciones como los «picapiedra» de Hoz y Pozán de Vero que debutaba con una carroza que recreaba el chascarrillo de su culebra y los melones.
Junto a ellas, pasearon por las calles de Barbastro arropadas por una multitud, las carrozas de diversas peñas y colectivos con sus particulares reivindicaciones, como el regreso de los bienes, mejoras en la ciudad o las alusiones al Mundial de fútbol conseguido por España. Una de las pancartas más esperadas, la de la peña Ferranca aludía a la polémica de la prohibición de los toros en Cataluña y en estas, el concejal de Cultura, Santiago Lisa, le ofrecía a Montilla la compra de la Monumental para sustituir el centenario coso taurino al que le falta una remodelación.
De no ser así, Lisa advertía a Montilla que se «chivaría a Roma», en una clara alusión al conflicto de los bienes. En la pancarta no podía faltar Belén Esteban -ya que Jesulín toreará en Barbastro el 8- asegurando que «por esta plaza mato».
Entre lo más vistoso estuvo un grupo de baile de Senegal con danzas africanas, el grupo local Son Con Fusión que sacó una carroza con un concierto en vivo y varios grupos de animación.
Entre las notas emotivas, cabe destacar que los Gaiteros de la Tierra Plana entonaron el ‘Cumpleaños feliz’ a los Dulzaineros del Somontano por su décimo aniversario y que estos nombraron a periodista Ángel Huget como ‘Dulzainero de Honor’.
Otro de los actos estrella de la jornada de ayer fue el Coso Blanco, la tradicional batalla entre las carrozas y los barbastrenses como únicas armas el confeti y las serpentinas que dejaron el céntrico paseo del color que da nombre a esta celebración.
A la medianoche, al cierre de esta edición Loquillo se subía al escenario para interpretar los éxitos de su trayectoria de 30 años en la cúspide del rock nacional.
Las peñas piden el regreso de los bienes
La Cabalgata del Pregón suele ser el acto perfecto para presentar todo tipo de reivindicaciones por parte de las peñas de la ciudad que aprovechan la ocasión para exhibir durante el desfile carrozas y pancartas alusivas a cuestiones pendientes de solventar.
Sin duda este año el regreso de los bienes de arte sacro de las parroquias altoaragonesas, en depósito en el Museo Diocesano de Lérida ha sido el tema estrella. En un año crucial en este litigio, ya que próximamente el Juzgado de Lérida emitirá su sentencia sobre su propiedad y a finales de año se abrirá el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón, dos de las principales peñas de la ciudad del Vero, la Ferranca y la 96º han elegido el tema de los bienes como motivo para estructurar sus carrozas y diseñar su pancarta.
La primera en abrir fuego fue la Ferranca que presentó a sus Ferranqueras junto a una jaula con pájaros realizados con papiroflexia. Aparentemente la carroza parecería inocente, pero en la decoración del remolque aparecían varios carteles demandando la devolución de los bienes a Aragón y catalogando a la Generalitat y al Obispado de Lérida como «pajarracos». Otro cartel rezaba ‘Generalitat y Obispado de Lérida: derecho de usucapión. Su madre’ . La carroza la acompañaba un ‘cura’ ferranquista.
Por su parte la carroza de la Peña 96 º recreó la torre de la Catedral y señales de circulación con destino de Lérida a Monzón Barbastro, bajo la leyenda ‘Ni bienes, ni vienes’, acompañada por la unidad del Papa Movil.


