El pasado sábado 18 de abril de 2009, en Benasque (Huesca), se dio a conocer al fallo de las diferentes modalidades del Premio Literario «Villa de Benasque», tras la reunión mantenida entre los miembros del Jurado y la organización. Se han recibido un total de 360 trabajos, repartidos en las diferentes modalidades (Narrativa y Poesía, Proyectos de Investigación, Narrativa y Poesía Autores Aragoneses, Registros Periodísticos y Patués).
Agradecer a los propios autores que eligen nuestro Certamen literario, cuna de sus obras y escaparate para presentar sus trabajos, a los miembros del jurado, y como no, a la colaboración que prestan las diferentes Instituciones (Gobierno de Aragón, Diputación Provincial de Huesca y la Comarca de la Ribagorza), y a los diferentes medios de comunicación para que el Premio Literario «Villa de Benasque» esté presente en la mayoría de la población española, y parte del extranjero (países de habla hispana como México, Argentina, Chile y Venezuela), interesada por la Cultura, y en particular por la Narrativa y la Poesía. Agradecer también la labor que se realiza desde los Centros Escolares para el arraigo, aún más si cabe, de nuestro habla «El Patués» ó «Benasqués», buena prueba de ello es los trabajos presentados por los chavales de nuestro valle. La dotación total en premios, del Premio literario «Villa de Benasque» asciende a un total de casi 11.000 €.
El cacereño José Antonio Leal, fue premiado en la XXV Convocatoria del Premio en Narrativa con la obra «Malos Sueños», presentada bajo el lema «París». En la misma modalidad, pero en Poesía, el premio del aniversario fue para el mallorquín Miquel López Crespí, por la obra «Los Ecos desvanecidos».
Antón Castro, Rosendo Tello y Sergio Pascual Gaspar fueron los miembros del jurado en esta modalidad, que celebraba esta edición sus primeros 25 años.
Como siempre, emocionado por disfrutar del «duende y la magia de Benasque», Rosendo Tello destacó «la justicia de los premios, y el impulso que recibe este galardón del Ayuntamiento y del «alma» de los mismos, Ángel López.
En la categoría de Narrativa para autores aragoneses o residentes en la Comunidad Autónoma de Aragón, el jurado compuesto por Ramón Acín, Teresa Garbí y Félix Teira, premió la obra titulada «El niño almendro», presentada bajo el lema «Elka» y obra del autor zaragozano Emilio Quintanilla.
El mismo jurado decidió otorgar el premio en la categoría de poesía, en su sexta edición, a Agustín Ramón Faro, barcelonés residente en San Esteban de Litera (Huesca).
El premio «Villa de Benasque» en la modalidad de Narrativa y Poesía en Patués para Autores Aragoneses contó con un jurado compuesto por José María Mur, María Luisa Arnal y José Manuel Carrera.
Destacaron que las modalidades de patués, a su juicio, otorgan al certamen «un toque local y enriquecedor». Mur agradeció el esfuerzo de los autores y el apoyo al patués en los centros escolares del Valle de Benasque, ya que se ha contado con unos ochenta participantes en la modalidad de infantiles.Los cuatro premiados en la sexta edición de esta modalidad en la categoría de narrativa fueron Manuela Fernández Mora, de Benasque, que obtuvo el primer premio por su relato «Turberes». En segundo lugar, se premiaron los trabajos «De tardis dan yayo» de Jonás Pallás Gabás, de Benasque, y Antonio Merino con la obra «La Escopeta Amagada» , Josefa Cornel fue tercera con «Me Acordo», y en cuarto lugar, se galardonó el relato «Fé la Yerba al Solano» de María Paz Estop, de Benasque. En la modalidad de poesía en patués, no hubo ganador y se premió en segundo lugar a María Inés Estop (Benasque) con la obra «Retalls».
Para autores que ya han sido premiados en convocatorias anteriores, el Premio Literario «Villa de Benasque» reserva la sección «Neu polvina» en la que se galardonó en esta ocasión a Alfredo Barrau, de Laspaúles por «Restaurar el Sistema»; a Carmen Castán, de Gabás, por «L»armiella dels Secrets Milló Guardats»; al benasqués José Sanmartín, por «Els Bruixos»; y a José Manuel Brunet, de Villanova, por «El Cantal de Arnaldico».
En la categoría de Proyectos de Investigación, cuyo jurado estuvo compuesto por Ángel López, José Francisco Val y Sergio Pascual Gaspar, se concedió el premio al trabajo «Estudio Genealógico sobre el linaje de los Azcón de la Ball de Benás», del autor barcelonés Guillermo Rubió.
La IX convocatoria del premio «Villa de Benasque» en la modalidad de Registros Periodísticos contó, como en años anteriores, con dos categorías, Turismo de Montaña y Turismo en el Valle de Benasque. En la primera de ellas, se premió el trabajo «Destinos Secretos del Alto Aragón», presentado por sus autores Ainhoa Camino y Juan Gavasa, de Jaca (Huesca), publicado en la revista nº 68 de El mundo de los Pirineos.
Respecto a los artículos presentados relativos al valle, el galardonado por el jurado compuesto por José Francisco Val, Emilio Garrido y Elena Fortuño, fue el trabajo «El primer Almogávar, una leyenda al pie de los Montes Malditos», obra del zaragozano Alberto Martínez Embid y publicado en la Revista Guayente Invierno 2008.
A modo de balance, el alcalde de Benasque José Ignacio Abadías, aseguró que el Premio Literario «Villa de Benasque» «está muy consolidado» y destacó la implicación de la gente del valle y de los centros escolares en la modalidad de Narrativa y Poesía en Patués, tenemos que decir que no hemos alcanzado el número de obras presentadas de anteriores convocatorias, pero en palabras de los diferentes miembros del Jurado, sí que se mantiene el interés por la convocatoria y la calidad de las obras presentadas.
Pilar Navarrete, directora de Bibliotecas, refrendó, en nombre del Gobierno de Aragón, este premio y felicitó al Ayuntamiento y a sus impulsores. A su juicio, «lo difícil no es comenzar las cosas, sino mantenerlas e incidió en la doble vertiente del galardón, «el interés para los autores porque les permite difundir y catapultar sus obras y, por otro lado, su capacidad de configurar las señas de identidad de un pueblo».
A lo largo de este cuarto de siglo, explicó Angel López, se han ido incorporando al Premio Literario «Villa de Benasque» (Huesca) diferentes categorías que lo han ido enriqueciendo. En este momento del premio, se debe «enderezar el rumbo para consolidar la trayectoria que más nos convenga, fomentando la convivencia cultural, dotándolo de más apertura, porque el premio es de los de Benasque y potenciando las nuevas tecnologías para mejorar el premio», apuntó.

