
Sí amigos, este año 2022 habrá una nueva carrera de btt Orbea Monegros. Está prevista para el 23 de Abril y sus cifras producen escalofrío. En 21 años han participado en ella casi 100000 ciclistas. Salen a unos 9000 por edición. Creo que a nivel nacional es a la btt lo que es la Quebrantahuesos a la bici de carretera. La gente, tras el parón del Covid, está ávida por salir al monte. Estas pruebas tan bien organizadas seducen a muchos porque vienen a colmar las ansias de aventura, de retos personales y de amor por la Naturaleza.
Hoy mismo, 26 de febrero, cinco enamorados de la bicicleta y miembros de un grupito llamado Ciclopasión, hemos recorrido la marcha corta de esta emblemática prueba. Ya lo intentamos el año pasado y por problemas con el GPS no pudo ser. La alternativa fue maravillosa por la ruta de las ermitas y como colofón una visita guiada a la Cartuja de Monegros.
Hoy teníamos de nuevo problemas de orientación pero al final, después de dar vueltas nada más comenzar, según podréis ver en el resumen de datos de la marcha, gracias al talante calmado, reflexivo y siempre positivo, hemos reconducido la jornada añadiendo casi veinte kilómetros al recorrido previsto pero completando la maravillosa marcha corta.
Explican en la web de la prueba que ojo con la meteorología, si preceden las lluvias a su celebración, este recorrido se puede convertir en una pesadilla. Hoy no era el caso, la sequía está provocando que abunde el polvo en sus caminos pero nuestro amigo Antonio, quien ya participó en alguna edición precedida de lluvias, comentaba cómo en las zonas intrincadas los charcos hacían tapones en el discurrir de la muchedumbre que se agolpaba impaciente frente a las cuestas rompe-piernas.

Como veteranos que somos, hemos gestionado el tiempo y las fuerzas según nos dicta la experiencia. Llevábamos pesadas mochilas con bocadillos y la suficiente agua para no claudicar por la deshidratación. Los datos que se pueden ver en el gráfico-resumen del reloj computador revelan mil metros de desnivel, velocidad media pausada y muchas horas de brega. Está claro, somos motores diesel y somos solidarios hasta el punto de suplir cualquier flaqueza sobrevenida con mucho compañerismo.

En la cabeza quedan los mejores recuerdos, las mejores imágenes y paisajes de un desierto tan inhóspito que en ciertos lugares te parece estar pedaleando entre montañas marcianas tan rojas como se las ve en la tele. Ni siquiera las averías o un inoportuno pinchazo han doblegado nuestro espíritu de seguir avanzando. Poco a poco iban cayendo kilómetros sobre la majestuosa sierra de Jubierre. Cuando llegábamos al alto de Piedrafita veíamos muy cerca el final aunque faltaran más de treinta kilómetros. Por suerte, el viento del este empujaba suave las espaldas en dirección a Sariñena.
Ojalá que los fieles participantes del próximo 23 de abril encuentren estos paisajes y montes tan bellos como los hemos encontrado hoy. Será una vez más el mejor testimonio de que Huesca es tierra de aventuras y tesoro de la Naturaleza. Debemos cuidarla y tenemos que disfrutarla. Para los cinco amigos que tanto gustamos del esfuerzo compartido, mejor en petit comité que en un numeroso pelotón y siempre a nuestro aire porque se me olvidaba deciros que aunque en Ciclopasión la media de edad sea elevada los corazones baten firmes como si fueran jóvenes. Estamos decididos a perdurar en este privilegio de deporte que es la bicicleta.

