Más de un centenar de inmigrantes procedentes de Gambia, Mali y otros países subsaharianos, deambulan por las calles de Binaced desde hace tres semanas en busca de un puesto de trabajo en las cooperativas hortofrutícolas de la localidad mediocinqueña que se encuentran en plena campaña de la fruta.
La cosecha no está siendo tan buena como otros años, debido a las heladas del invierno y al pedrisco que ha mermado la producción de los árboles frutales, sobre todo el melocotón y la pera que se recogen este verano. Las tres cooperativas de la localidad ya cuentan con sus temporeros contratados, habituales de otras campañas, y que llenan sus albergues que estas empresas agroindustriales habilitaron hace años como su residencia durante el tiempo que pasarán en Binaced.
Sin embargo, desde hace tres semanas, un numeroso grupo de temporeros en busca de trabajo han acudido a esta población con la esperanza de encontrar un trabajo. La empresa elegida por estos inmigrantes fue la Cooperativa San Marcos pero ésta ya tiene a todos sus empleados contratados para esta campaña y su albergue, para alrededor de setenta personas está al completo.
A pesar de no haber más trabajo, estos inmigrantes han decidido acampar al aire libre en los solares próximos al albergue de la Cooperativa San Marcos con la esperanza de encontrar un empleo en la recolección. «Queremos trabajar, queremos trabajar», repetían nerviosos ayer un grupo de estos inmigrantes. Eran las únicas palabras que cruzaban con la prensa a quien impidieron tomar imágenes que reflejaran las paupérrimas condiciones en las que pasan la noche. Colchones de espuma, cartones, palés de madera, alguna manta, sacos o plásticos, todo vale para realizar una improvisada cama donde dormir al caer la noche. Sus compañeros del albergue les facilitan agua y algo de comida.
La Cooperativa San Marcos trató de convencerlos para que abandonaran la localidad porque en ella no iban a encontrar trabajo este verano. Les facilitó un autobús que les llevaría hasta otras zonas con tradición frutícola como la vecina Lérida y les ofrecía bocadillos para el trayecto. Sin embargo los subsaharianos optan por quedarse en Binaced. Ante esta situación, la Cooperativa les permite usar el albergue para que puedan realizar sus necesidades y asearse, pero las camas están todas ocupadas.
Unos cuantos se han ‘buscado la vida’ acudiendo a casetas de campo para pernoctar y otros lo hacen en los solares cerca de la cooperativa y del albergue, generando un malestar entre los vecinos que a diario piden una solución al Ayuntamiento. Si bien, «no generan polémicas ni se meten con los vecinos, pero en esas condiciones no pueden estar», señala Rúa quien pide una solución institucional para solventar este problema.
La situación no es nueva en Binaced. Según explican los vecinos es habitual encontrarse con muchos inmigrantes que no encuentran trabajo en la campaña de la fruta y deambulan por la localidad. Un caso similar ya sucedió hace dos años.
Estos temporeros no han generado ningún incidente. Acatan las órdenes que les dan los concejales que tratan que este colectivo cumpla una serie de normativas como la de tender la ropa en la calle, no ocupar zonas públicas como parques infantiles, etc. La Guardia Civil realiza visitas periódicamente pero «los inmigrantes tienen papeles y no se puede hacer nada», explica Francisco Rúa, concejal del Ayuntamiento binacetense.
El Ayuntamiento ha mantenido reuniones con la Guardia Civil y con la Cooperativa San Marcos para tratar de buscar una solución. El concejal Rúa señala que una posible solución sería construir un nuevo albergue a las afueras de la localidad pero para eso habría que contar con financiación de la administración pública. «Si pudiéramos construir un albergue más grande a las afueras del pueblo, por lo menos podríamos sacarlos del casco urbano y no molestarían a los vecinos. La Cooperativa se ha ofrecido a poner un autobús y llevarlos donde quieran, pero marchan y al día siguiente ya están aquí. Nosotros no podemos sacarlos de la calle», afirma el concejal.
Desde el Ayuntamiento se ha convocado una nueva reunión este lunes en la Casa Consistorial a la que acudirán la subdelegada del Gobierno, la Cooperativa y personal de Bienestar Social e Inmigración de la Comarca del Cinca Medio para tratar de buscar una solución.
Para este concejal la solución no será esperar a que llegue la campaña de la pera, en agosto, «porque todos no van a poder trabajar y aun así, dónde van a dormir si no tenemos más sitio».
La próxima semana darán comienzo las fiestas de Binaced, en honor a Santiago y Santa Ana, y desde el Ayuntamiento se va a pedir a estos inmigrantes que pernoctan al raso que busquen otra zona ya que esos solares se van a destinar para albergar actuaciones dentro de los festejos.

