El cierre de la planta de «urdido y encolado» de la empresa barbastrense Brilén se ha saldado con la prejubilación de trece trabajadores de 58 años en adelante, mientras que el resto de empleados fijos van a ser recolocados en otras secciones de esta fábrica.
La planta de «urdido y encolado» adelantó a la pasada semana su cierre previsto para este viernes 15. En ella trabajaban 19 personas con contrato fijo, de las cuales 13 se han acogido a las prejubilaciones pactadas por el comité y la dirección.
Una vez zanjado este problema laboral, comité de empresa y dirección volverán a sentarse para abordar el expediente de regulación de empleo temporal en la sección de Polimerización 1, que se decretará en agosto y que afectará a 30 personas durante un periodo de siete meses.
El comité de empresa espera la llamada de la dirección para negociar las condiciones del ERE. Estas conversaciones podrían empezar a finales de mes o principios de junio, según apuntó el presidente del comité Gregorio Coll.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Barbastro debate hoy una propuesta de IU en la que se solicita instar al Gobierno de Aragón para que explique qué ayudas públicas otorgó a la empresa textil.




